- Sierras Subbéticas (Córdoba)
- Cabo de Gata-Níjar (Almería)
- Sobrarbe (Huesca)
- Costa Vasca (Guipuzcoa)
- Sierra Norte (Sevilla)
- Villuercas-Ibores-Jara (Cáceres)
- Cataluña Central
- Molina y el Alto Tajo (Guadalajara)
- Isla de El Hierro
- Lanzarote y Archipiélago Chinijo
- Las Loras (Burgos y Palencia)
- Orígens (Lérida)
- Montañas de Courel (Lugo)
- Maestrazgo (Teruel)
- Granada
viernes, 19 de febrero de 2021
Consumismo ecológico (III)
jueves, 11 de febrero de 2021
Una estación de anillamiento de esfuerzo constante en el sur: la Laguna de Fuente del Rey.
Esta semana os traemos un artículo que habla de anillamiento de aves, pero en realidad habla de recuperación y de acción ciudadana. Habla de cómo un lugar depauperado y abandonado se convierte en un lugar lleno de biodiversidad gracias al esfuerzo ciudadano y al empeño por devolver a un estado natural un enclave que estaba perdido. Y cómo ese lugar es a día de hoy una fuente de información y formación sobre las aves y su conservación.
Nos habla de la Laguna de Fuente del Rey José Antonio Sarrión "Sarry", pajarero infatigable. Licenciado en Ciencias Ambientales y anillador. Conservador a ultranza y amigo de sus amigos. Siempre dispuesto a dar una vuelta por dondequiera que vuele un ave, ya sea Doñana o Tarifa, si es con un par de latas de cerveza mejor. Aquí os dejo con él.
"En el término municipal de Dos Hermanas se encuentra la barriada de Fuente del Rey y su parque urbano, a escasos 15 minutos de la ciudad de Sevilla. Ambos reciben su nombre de la laguna, enclave que fue recuperado por los vecinos con el apoyo del ayuntamiento, y que en años anteriores había sido un antiguo vertedero. Con la implicación de los vecinos, la asociación “Amigos de la Laguna” y la colaboración del Ayuntamiento de Dos Hermanas, fue posible la rehabilitación de este pequeño humedal de unas seis hectáreas de extensión, aproximadamente.
Este paraje está conformado por una laguna alimentada por
varios manantiales que rodea una isla central y está a su vez coronada por un
bosque mixto de tarajes, olmos, álamos y un pequeño bosque mediterráneo de
especies como el lentisco, acebuche o labiérnago. Su particular ubicación,
cercana al encauzamiento del río Guadaíra, la hace particularmente atractiva
para la avifauna, convirtiéndose así en un lugar de invernada y paso migratorio
habitual de muchas de las aves que se encuentran por los alrededores, además de
ser un lugar idóneo para otras especies residentes, que tienen en esta laguna
su lugar de reproducción en época primaveral. Estas peculiares características
de la Laguna de Fuente del Rey, además de su comodidad de acceso, fueron
determinantes para establecer una Estación de Anillamiento de Esfuerzo
Constante (EEC) con el propósito de llevar a cabo un estudio a largo plazo por
parte de anilladores científicos.
Este tipo de estaciones de anillamiento surgen en los años
70 en las Islas Británicas, dado el interés por recopilar en diversos lugares
del territorio información útil sobre fenología, patrones de productividad y
supervivencia de los individuos, con la coordinación de distintos programas a
nivel nacional, europeo e internacional.
En resumen, una EEC es un lugar en el que se anillan aves
con una metodología estandarizada para poder realizar estudios a largo plazo de
las fluctuaciones de las poblaciones de aves residentes, migradoras e
invernantes. El método de captura de las
aves consiste en la instalación de redes japonesas, que deben ser utilizadas en
mismo número, ubicación y tiempo de apertura en cada una de las sesiones de
anillamiento. Su valor para estudios científicos hace que numerosos programas
de seguimiento cuenten con ellas como herramienta principal, como el programa
PASSER de SEO/Birdlife o la red de Estaciones de Monitorización de Aves
Nidificantes (EMAN) de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Ambos proyectos se
realizan durante la época reproductora con la metodología descrita
anteriormente.
La EEC Laguna de Fuente del Rey inició su andadura a
principios de diciembre de 2019, tras un periplo de varios meses, donde los
anilladores responsables estuvieron explorando localizaciones óptimas para
colocar las redes, actividad que precisa de un estudio pormenorizado. La
correcta elección de las ubicaciones de las redes es clave si se pretende
obtener una muestra representativa de la avifauna que presenta la laguna. En
este caso, se ha dispuesto un total de 8 redes de 12 metros de largo en los
alrededores de la laguna y dentro del bosque mediterráneo, intentando en la
medida de los posible abarcar el mayor número de hábitats representativos del
entorno.
El primer programa donde
participa la EEC Laguna de Fuente del Rey fue el de Monitorización de Aves
Invernantes (EMAI) de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, cuyo objetivo principal
es dar a conocer la tendencia de los principales parámetros poblacionales de
las aves más comunes durante el periodo invernal: tamaño de la población,
estructura de la población según clases de edad y sexo y supervivencia.
La EEC Laguna de Fuente del Rey también participa en el
programa EMAN de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que tiene como objetivo
mejorar el conocimiento sobre fenología, distribución y éxito reproductor de
las aves que se reproducen en la laguna, con una periodicidad en las sesiones
de anillamiento de cada 15 días y con unas horas de esfuerzo fijadas, tal como
ocurre con el programa EMAI.
Otro proyecto al que se suma la EEC Laguna de Fuente del Rey
es el Programa IBERMUDA, organizado por todas
las entidades de anillamiento científico del territorio nacional, con la intención
de mejorar el conocimiento sobre la muda de plumaje de los paseriformes
locales. Y esto hace que todo estos programas a los que se suelen adherir las
EEC, como es el caso de la Laguna de Fuente del Rey, sean un lugar de
aprendizaje continuo sobre las aves y por consiguiente un espacio para formar
nuevos anilladores por su metodología y estandarización de las sesiones de
anillamiento científico.
Todo este trabajo, que ha sido realizado con la ayuda de anilladores expertos y en formación y de voluntarios, algunos de los cuales son de la propia barriada, ha promovido que se mantenga activa esta EEC en el entorno del área metropolitana de Sevilla, con muy buenos datos tanto en capturas como por la constatación de la presencia de nuevas especies que no se encontraban citadas en la Laguna de Fuente del Rey; y sobre todo en mejorar el conocimiento de su biodiversidad."
José Antonio Sarrión "Sarry"
Enlaces:
Página oficial de la Laguna de Fuente del rey – Ayuntamiento de Dos Hermanas
Proyectos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi
Observation.org – Laguna Fuente del Rey
Qué buena iniciativa esta de recuperar un enclave natural por parte de la implicación de los vecinos y con apoyo del ayuntamiento de Dos Hermanas, no hay duda de que es un ejemplo a seguir.
En Gibraleón también hay lugares de alto valor natural que necesitan de una rehabilitación y conservación. Se nos ocurren varios por poner algunos ejemplos:
- La zona de la Isla, cercana al Paraje Natural de Marismas del Odiel, plagada de basuras, escombros y de eucaliptos que ahogan a los pocos alcornoques que aún quedan como recuerdo de épocas pasadas.
- El arroyo del Tejar igualmente plagado de basuras y avocado a ser un canal hormigonado con solo una mínima representación de la biodiversidad que podría volver a albergar.
- La vía verde litoral en el más absoluto estado de decadencia y abandono.
- Y para remate, el elefante blanco en que se ha convertido la obra de construcción de la presa de La Alcolea.
sábado, 6 de febrero de 2021
Consumismo ecológico (II)
Hoy os traemos la segunda parte del artículo de Juan Luís Martín sobre el consumismo ecológico. En esta ocasión nos comparte sus reflexiones acerca del turismo ecológico.
"Hace algunas fechas dejamos en el aire las posibles alternativas que se nos pueden presentar para engullir sostenibilidad mientras disfrutamos de las infinitas posibilidades que nos ofrece el entorno natural que nos rodea. Hablamos de birdwatching y de actividades de senderismo advirtiendo que la oferta es lo suficientemente amplia como para no aburrirse nunca jamás. Basta con que seamos capaces de atinar con la opción que más se asemeje con nuestro espíritu aventurero o presente más afinidad con nuestras inquietudes cotidianas.
Dado el carácter que se le presupone, el impacto que en diferentes ámbitos de la sociedad produce y la repercusión mediática que genera, así como las expectativas que depositamos en él, se ha creído conveniente que este artículo sea monopolizado por una actividad que venía creciendo a un ritmo vertiginoso (aunque las secuelas que la pandemia por Covid-19 está produciendo en todos los sectores a nivel mundial también le está afectando en demasía). Nos estamos refiriendo a una forma muy demandada en la última década enclavada en la parcela turística, pero vista desde un panorama más amplio que el clásico horizonte en el que se encasilla, pues vamos a procurar enfocarlo desde la sostenibilidad y el disfrute naturales.
Podríamos denominarlo Turismo Rural aunque exactamente no sería el vocablo más concreto para definirlo, pues éste es un concepto, afortunadamente, demasiado amplio. También se le puede reconocer como turismo de interior y/o de naturaleza, ecoturismo o turismo ecológico. Evidentemente, una opción muy diferente a la típica de sol y playa y a otras alternativas clásicas del archiconocido turismo de masas y más sabiendo que con el panorama actual, viajar es especialmente difícil en este momento, por lo que el turismo de interior está más de moda que nunca (algo bueno tendría que tener la pandemia de la Covid-19).
Suele tratarse de un turismo de cercanía (aunque no tiene por qué) y es un enfoque de las actividades turísticas en el que se ofrece la observación (a la par de la concienciación por la conservación) del medio natural. Es un estilo de turismo alternativo (no mejor que otra cualquiera, simplemente diferente), algunas tendencias lo califican como que promueve un turismo “ético”, digamos también sensible, agitador de conciencias arcaicas y en el cual se presume como primordial el bienestar del medio ambiente natural a través de la aplicación de criterios de conservación, sostenibilidad y preservación.
Las condiciones en las que se pueda permitir el viajar cuando veamos la luz al final del túnel ocasionado por la pandemia y las medidas que vamos a tener que seguir manteniendo durante más tiempo del esperado y/o deseado (como el uso de mascarilla y otras medidas anticovid como un posible distanciamiento de seguridad entre personas) desembocarán en un aumento del uso del transporte privado en lugar del público, lo que favorecerá viajes de menor distancia (como presumíamos con anterioridad) en los que se evitarán multitudes, ello permitirá (re)descubrir la España menos conocida, destacando en ese aspecto todo lo que el turismo sostenible nos puede ofrecer en nuestro país en cualquiera de sus autonomías.
Hemos advertido previamente el carácter tan distinto y peculiar (ahí reside la mayor parte de su propio encanto) que caracteriza a este tipo de oferta hotelera y por ello resulta necesario e imprescindible incluir desde los enclaves en los que se encuentran ubicados (teniendo en consideración la dificultad en algunos de ellos relacionados con los accesos y las panorámicas -de postal- que nos regalan) hasta las dependencias y estancias en las que pretendemos alojarnos (las gigantescas construcciones con decenas de plantas en las que se hacinan cientos de habitaciones son inconcebibles en este sentido), apuntalando el mobiliario y las comodidades que ofrecen, pasando por la excelente gastronomía que podremos degustar (y que en la mayoría de los casos se aleja del típico buffet en el que se piensa más en el paladar de la persona procedente del extranjero que visita nuestro país y a quien intentamos atraer con sus platos favoritos y sus alimentos más característicos, dando una vez más muestra de que paulatinamente vamos perdiendo nuestras señas de identidad más reconocidas).
Y descubriremos sensaciones diferentes, únicas, imperceptibles en otras condiciones. Nos enriqueceremos de pequeños grandes matices no muy comunes ni presentes en nuestra ración diaria de vida. Nuestros sentidos, obsoletos y atrofiados por el devenir cotidiano, descubrirán un nuevo enfoque. Otra perspectiva. Con una orientación diametralmente opuesta a la que sucumbe ante la rutina. Sólo hay que armarse de valor y cambiar el rumbo de nuestra inercia habitual. Esa querencia que nos aleja del magnetismo atrayente del campo. Basta con modificar nuestras pautas sedentarias y el automatismo tatuado en nuestros comportamientos prácticamente invariables. El movimiento se demuestra andando…
Acercándonos a la naturaleza, respiraremos aire puro alejado de la polución urbana, distanciado de los gases de invernadero emitidos por el parque automovilístico de cualquier ciudad y los gases asfixiantes que hacinan la atmósfera más próxima a la población procedentes de poderosas industrias. Evitaremos el ruido y el ajetreo comunes a cualquier calle de un municipio, ese murmullo intrínseco que asumimos y apenas apreciamos pero que cambiaremos por el rumor del agua, el trinar de los fringílidos o por el silencio atronador de la desconocida tranquilidad que otorga el medio natural.
Despertaremos por la acción del sol colándose por cualquier rendija de las ventanas y podremos saborear instantáneas irrepetibles en las que no vislumbremos el hormigón y acero típicos de la metrópolis que nos engulle en el día a día, una urbe gris que nos absorbe y ralentiza nuestra capacidad sensorial. Acariciaremos el atardecer con la yema de nuestros dedos en pleno acercamiento con la naturaleza. Busquemos la senda que nos conduzca hacia lo verde porque estaciona en nuestro propio bienestar, alejándose de pensamientos relacionados con las frustraciones que, en abundancia, la semana laboral nos confiere.
Y disfrutaremos en familia de eventos y actividades en contacto con diferentes hábitats y ecosistemas, conviviendo con su fauna y flora a la vez que las respetaremos e intentaremos comprender todos los comportamientos descubiertos a través de las relaciones tróficas y ecológicas que los mantiene firmemente unidos. Toda una experiencia digna de experimentar y que una vez tanteada, se convertirá en sanamente adictiva para nuestro propio organismo, así como para una mente inmersa en un continuo ejercicio de agotamiento demoledor.
Nuestro país se caracteriza por estar repleto de localidades y zonas naturales que a pesar de la gran belleza que presentan, están muriendo en el olvido (lo que algunos han definido como desierto demográfico fundamentándose en dos grandes indicadores: la escasa densidad demográfica y la elevada edad de la población). La importancia del turismo rural está ligada a ser un sector que ha dinamizado el medio rural, le ha dado sentido a una población y a unos lugares agonizantes, donde se han llevado a cabo importantes inversiones económicas para acondicionar los alojamientos para el disfrute de los visitantes. Y además, ha generado empleo que está facilitando que el despoblamiento rural al que estaban abocados estos municipios se vaya refrenando.
Es sin duda, un regenerador de vida. Como la propia naturaleza que los rodea y que se nos brinda y obsequia para su disfrute en cualquier momento y circunstancia. Y es que en los tiempos que nos ha tocado vivir, en los que hemos tenido que estar un importante periodo del año confinados y recluidos en nuestros respectivos domicilios, la necesidad de potenciar la vida al aire libre se hizo palpable y patente, como así han puesto de manifiesto diferentes estudios científicos. Y si ésta se realiza estando inmersos en plena naturaleza, es la mejor de las opciones posibles. Porque no olviden que regalar naturaleza es regalar vida: rutas, lagunas, fauna, bosques, monumentos y cascadas naturales, flora, pueblos…La naturaleza nunca se detiene ni aunque aflore la pandemia ni a pesar de que ésta nos arrincone. Al contrario, siempre está dispuesta y disponible mostrando su máximo esplendor. Así que disfrutemos de ella, empecemos a conocerla y comencemos a respetarla y quererla."
Juan Luis Martín García
Otros artículos del blog que podrían interesarte:
-
Cuando vislumbramos la idea de iniciar el Proyecto INNATO siempre fuimos conscientes de que era necesario enriquecerlo con las aportacio...
-
Las especies de animales y de plantas suelen tener tres tipos de nombres. El más importante es el nombre científico , que generalmente deriv...
-
En el artículo de la semana anterior expusimos la situación actual del Proyecto de la Presa de Alcolea , hoy vamos a continuar hablando sobr...
-
Hoy os presentamos otro artículo de nuestro colaborador y amigo, casi hermano, Juan Luis Martín García . En esta ocasión una excelente refle...




