| Vista general del Paseo "San Felice de Circeo" conocido como "El Muro" |
Gibraleón es un municipio que tiene una gran carencia de zonas verdes dentro de su casco urbano. Apenas contamos con parques y en los que tenemos priman los intereses de ocio infantil a los medioambientales. Si hiciésemos un cálculo de los metros cuadrados de zonas verdes que tenemos por habitante, difícilmente llegaríamos al valor recomendado.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha asegurado que se necesita, al menos, un árbol por cada tres habitantes para respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo de entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde por habitante.
Hecha la crítica y esperando que algún día sea atendida.......vamos hoy a centrarnos en lo positivo.
Sin duda el Paseo San Felice de Circeo, conocido como "El muro" es la mejor zona verde que tiene el municipio de Gibraleón, cosa por otro lado, que no es muy difícil de conseguir, perdón, había dicho que nos íbamos a centrar en lo positivo.
En su recorrido completo, es decir, desde la zona de la barriada del puente hasta la fuente de "La Lobera" o a la inversa, según quiera recorrerse, nos aporta unos valores paisajísticos, botánicos y faunísticos dignos de mencionar.
Desde el enfoque meramente paisajístico hemos de destacar la visión del Río Odiel, cuyos valores medioambientales están claramente mermados por la contaminación en metales pesados y la acidez que arrastran sus aguas, pero que nos ofrece claramente los mejores paisajes de Gibraleón.
El Río Odiel será protagonista de futuras entradas porque tiene mucho más que aportar de lo que nos podríamos esperar.
El mismo jardín del muro y la zona del arroyo del Tejar o arroyo Belén, ofrece unos paisajes muy interesantes (aquí abrimos un paréntesis porque tal como está no lo llamaríamos arroyo sino canal), pero esto también lo vamos a dejar para cuando hablemos de las sombras.
Desde el punto de vista botánico, obviamente al tratarse de un jardín, priman las especies ornamentales pero fue un acierto en su día el contar también con especies autóctonas de la Península Ibérica y también es un acierto contar con las zonas de huertas que podemos encontrar en el Belén. Estas especies aportan alimento y cobijo a las aves y otros grupos faunísticos que incrementan la biodiversidad de la zona.
Aquí vamos a destacar algunas de las especies de flora que podemos encontrar, es una ligerísima pincelada porque enumerar todas sería casi inabarcable.
Acebuche
Achicoria
Adelfa
Alcornoque
Enea
Higuera
Lentisco
Madroño
Si nos centramos ahora en la fauna, son las aves las que más destacan, cosa que es lógico por la extensión y forma del espacio, pero también podemos encontrar mamíferos, alguno de ellos sorprendentes e inesperados.
Dependiendo de la época del año en la que nos acerquemos podremos disfrutar de la presencia de distintas aves ya que es hábitat de muchas especies migratorias.
Enumerarlas todas tendría la misma dificultad o más que en el caso de las plantas. Así que vamos a hacer lo whitemismo, dar una ligera pincelada para abrir boca y motivaros el interés en profundizar en la materia.
En nuestras numerosas visitas a la zona hemos podido constatar la presencia de cigüeña blanca, paloma bravía, mirlo común, lavandera blanca, lavandera boyera, rabilargo, jilguero, verderón, pardillo, verdecillo, andarríos, tórtola turca, estornino negro, curruca cabecinegra, oropéndola, bisbita común, golondrina común, avión común, vencejo común, vencejo pálido, ruiseñor común, buitrón, gorrión común....y un largo etc...
Cigüeña blanca
Estornino negro
Jilguero
Pardillo
Rabilargo
Tórtola turca
En los mamíferos vamos a destacar la presencia de conejos y la presencia histórica de nutria. Este mustélido habitaba el arroyo del tejar junto a peces como la pardilla, reptiles como el galápago europeo, anfibios como tritones y salamandras....todos ellos desaparecidos cuando el arroyo se convirtió en un canal hormigonado.
Hemos pretendido ofrecer una primera toma de contacto sobre este espacio muy visitado por los vecinos y vecinas de Gibraleón, un acicate para motivar una visión más natural del muro y un punto de partida para un acercamiento más profundo en el futuro.
Los olontenses tenemos la obligación no solo de conservar,también la de mejorar este enclave de nuestro municipio. En una futura entrada hablaremos de los problemas a los que se enfrenta y propondremos posibles soluciones.
Gracias.
Felicidades por esa primera parte. Muy didáctico.
ResponderEliminarEspero con interés la reanudación de tus comentarios.
Nuevamente mis sinceras felicitaciones.
Muchas gracias Silvestre. Es algo muy amateur pero esperamos que ayude a la conservación de la naturaleza. Gracias nuevamente.
EliminarAcabo de descubrir tu blog y me gustaría felicitarte por su creación y su calidad. Continuaré siguiéndote y espero que sigas en esta línea tan natural, objetiva y clara. Un saludo 😀
ResponderEliminarMuchas gracias. Esperamos poder contribuir a la conservación de los valores naturales que nos rodean. Gracias de nuevo.
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