miércoles, 22 de julio de 2020

Un paseo por el muro, luces y sombras (II). Sombras



La semana pasada, en nuestro recorrido por el Paseo de San Felice de Circeo, "El Muro" y el arroyo del Tejar , nos centramos en señalar los aspectos positivos de esta zona verde del municipio de Gibraleón. Hoy, en esta entrada, vamos a poner en relevancia algunos de los aspectos negativos que soportan y ciertas mejoras, que desde nuestro humilde punto de vista serían necesarias. Como diría el sabio "No están todos los que son, pero son todos las que están".

El primer problema a señalar es la basura. Cualquier persona que se acerque a disfrutar de un paseo por la zona, se dará cuenta de la cantidad de basura que hay, son múltiples los desechos que podemos encontrar, aquí os traemos una pequeña colección de los que encontramos en una sola salida por la zona.











Como podéis comprobar la variedad es grande, desde compresas, hasta juguetes, pasando por un carro de la compra y una papelera. Objetos estos últimos que nos sirven para señalar otro de los grandes problemas....el vandalismo.

El vandalismo es un mal que aqueja a muchos lugares Gibraleón pero que se ceba especialmente con el Paseo San Felice de Circeo. No vamos a culpar a la policía local por ausencia de vigilancia, ni al ayuntamiento por dejadez....los culpables del vandalismo son los vándalos y vándalas y "la educación" que han recibido. Si seguimos "educando" a nuestros vástagos y vástagas en que lo público no es de nadie en lugar de en que lo público es de todos, mal vamos. Si cuando alguien rompe una farola o una papelera, lo hace por diversión, mal vamos. Por favor eduquemos a nuestro hijos en el respeto a las cosas y a los demás.


Como comprobáis en la fotografía anterior, el vandalismo no solo se limita a romper farolas o en dejar basuras, también causa estragos en los árboles y plantas de la zona.

Otro problema que hemos encontrado, y que afecta directamente a la biodiversidad, es la proliferación de gatos. Los gatos son animales domésticos que cuando campan a sus anchas por zonas verdes causan verdaderos estragos entre las aves de la zona ( En el libro Cat Wars, los autores Peter Marra y Chris Santella estiman que los gatos al aire libre matan solo en los Estados Unidos alrededor de 2,4 mil millones de aves al año) . Devoran las nidadas de las aves y a sus pollos, mermando así las poblaciones. También hacemos un llamamiento encarecido a los propietarios o propietarias de estos animales que los mantengan controlados en casa.

Otro problema que hemos detectado, aunque aun no hemos podido determinar su magnitud porque desconocemos de momento, aunque sospechamos de qué se trata, son los emisarios (tuberías) que desaguan al arroyo. Decimos que no podemos determinar la magnitud porque no las hemos visto en funcionamiento por lo que no sabemos que es concretamente lo que arrojan al arroyo. Estas tuberías que aparecen a ambos márgenes del arroyo, parecen proceder, o bien de las casas las que aparecen en el margen derecho o bien de la zona del Cristo Roto o el Manantial, las del margen izquierdo. Puede ser que viertan aguas procedentes de la lluvia o pueden que viertan aguas con algún tipo de contaminación sin depurar.....seguiremos investigando.




Este problema que vamos a describir ahora no está relacionado directamente con el Paseo San Felice de Circeo, ni con el arroyo del Tejar, pero si con el Río Odiel, que como vimos en la anterior entrada, es disfrutable desde el mencionado paseo. Como tenemos pensado darle el protagonismo que se merece al Río Odiel en futuras entradas a este blog, hoy nos vamos a limitar en hacer una introducción.

Se trata del exceso de protagonismo que tiene el eucalipto en el paisaje del río. El eucalipto es una especie procedente de Australia que se introduce en España sobre el año 1860. Pronto se le ve su potencial como recurso forestal, principalmente para la fabricación de pasta de papel por su rápido crecimiento y contenido en celulosa y pasa a sustituir al bosque mediterráneo en numerosas zonas, principalmente de la provincia de Huelva y de Galicia. Pero el eucalipto genera numerosos problemas medioambientales, desde la sustitución de las especie autóctonas a la producción de sustancias tóxicas que impide el crecimiento de otras especies, pasando porque fomenta la erosión del suelo y la consecuente pérdida de nutrientes del mismo y terminando porque ofrece muy pocos recursos a la fauna por lo que las plantaciones o las zonas con mucho eucalipto son zonas muy pobres en biodiversidad.

Nuestra propuesta sería la de que paulatinamente se pudiera ir quitando protagonismo al eucalipto en algunas zonas y volvérsela a dar a la vegetación autóctona. Pero como advertimos al comenzar a tratar este tema, será abarcado más detenidamente en futuras entradas.




Para terminar, una reflexión final. El arroyo del Tejar, en su último tramo, desde la Fuente de la Lobera hasta la desembocadura al Río Odiel, ya no es un arroyo, es un canal de hormigón. Esto ha hecho que pierda gran parte de su potencial como ambiente propicio para acoger biodiversidad. Lo ideal sería renaturalizarlo eliminando el hormigón, cosa que se antoja altamente complicada porque chocaría con los intereses humanos que siempre o muy habitualmente se colocan delante de los intereses naturales. Como la renaturalización no es probable que ocurra, nos conformaremos con intentar salvaguardar lo que nos queda y hacer todo lo posible porque no se degrade más. 

jueves, 16 de julio de 2020

Un paseo por el muro, luces y sombras. Luces.

Vista general del Paseo "San Felice de Circeo" conocido como "El Muro"

Gibraleón es un municipio que tiene una gran carencia de zonas verdes dentro de su casco urbano. Apenas contamos con parques y en los que tenemos priman los intereses de ocio infantil a los medioambientales. Si hiciésemos un cálculo de los metros cuadrados de zonas verdes que tenemos por habitante, difícilmente llegaríamos al valor recomendado. 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha asegurado que se necesita, al menos, un árbol por cada tres habitantes para respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo de entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde por habitante.
Hecha la crítica y esperando que algún día sea atendida.......vamos hoy a centrarnos en lo positivo.

Sin duda el Paseo San Felice de Circeo, conocido como "El muro" es la mejor zona verde que tiene el municipio de Gibraleón, cosa por otro lado, que no es muy difícil de conseguir, perdón, había dicho que nos íbamos a centrar en lo positivo. 
En su recorrido completo, es decir, desde la zona de la barriada del puente hasta la fuente de "La Lobera" o a la inversa, según quiera recorrerse, nos aporta unos valores paisajísticos, botánicos y faunísticos dignos de mencionar.

Desde el enfoque meramente paisajístico hemos de destacar la visión del Río Odiel, cuyos valores medioambientales están claramente mermados por la contaminación en metales pesados y la acidez que arrastran sus aguas, pero que nos ofrece claramente los mejores paisajes de Gibraleón.




El Río Odiel será protagonista de futuras entradas porque tiene mucho más que aportar de lo que nos podríamos esperar.
El mismo jardín del muro y la zona del arroyo del Tejar o arroyo Belén, ofrece unos paisajes muy interesantes (aquí abrimos un paréntesis porque tal como está no lo llamaríamos arroyo sino canal), pero esto también lo vamos a dejar para cuando hablemos de las sombras.



Desde el punto de vista botánico, obviamente al tratarse de un jardín, priman las especies ornamentales pero fue un acierto en su día el contar también con especies autóctonas de la Península Ibérica y también es un acierto contar con las zonas de huertas que podemos encontrar en el Belén. Estas especies aportan alimento y cobijo a las aves y otros grupos faunísticos que incrementan la biodiversidad de la zona.
Aquí vamos a destacar algunas de las especies de flora que podemos encontrar, es una ligerísima pincelada porque enumerar todas sería casi inabarcable.

Acebuche

Achicoria

Adelfa

Alcornoque

Enea

Higuera

Lentisco

Madroño

Si nos centramos ahora en la fauna, son las aves las que más destacan, cosa que es lógico por la extensión y forma del espacio, pero también podemos encontrar mamíferos, alguno de ellos sorprendentes e inesperados.
Dependiendo de la época del año en la que nos acerquemos podremos disfrutar de la presencia de distintas aves ya que es hábitat de muchas especies migratorias
Enumerarlas todas tendría la misma dificultad o más que en el caso de las plantas. Así que vamos a hacer lo whitemismo, dar una ligera pincelada para abrir boca y motivaros el interés en profundizar en la materia.
En nuestras numerosas visitas a la zona hemos podido constatar la presencia de cigüeña blanca, paloma bravía, mirlo común, lavandera blanca, lavandera boyera, rabilargo, jilguero, verderón, pardillo, verdecillo, andarríos, tórtola turca, estornino negro, curruca cabecinegra, oropéndola, bisbita común, golondrina común, avión común, vencejo común, vencejo pálido, ruiseñor común, buitrón, gorrión común....y un largo etc...

Cigüeña blanca

Estornino negro

Jilguero

Pardillo

Rabilargo

Tórtola turca

En los mamíferos vamos a destacar la presencia de conejos y la presencia histórica de nutria. Este mustélido habitaba el arroyo del tejar junto a peces como la pardilla, reptiles como el galápago europeo, anfibios como tritones y salamandras....todos ellos desaparecidos cuando el arroyo se convirtió en un canal hormigonado



Hemos pretendido ofrecer una primera toma de contacto sobre este espacio muy visitado por los vecinos y vecinas de Gibraleón, un acicate para motivar una visión más natural del muro y un punto de partida para un acercamiento más profundo en el futuro.
Los olontenses tenemos la obligación no solo de conservar,también la de mejorar este enclave de nuestro municipio. En una futura entrada hablaremos de los problemas a los que se enfrenta y propondremos posibles soluciones.
Gracias.

viernes, 10 de julio de 2020

ENFISEMA PULMONAR AMAZONICO

Cuando vislumbramos la idea de iniciar el Proyecto INNATO siempre fuimos conscientes de que era necesario enriquecerlo con las aportaciones de diferentes personas, expertas en materias medioambientales y de biodiversidad, que hicieran del proyecto algo más sólido, más duradero y más valioso, en el sentido de aportar más a todas las personas interesadas en el contenido de este blog.
En  tal sentido hoy os traemos la primera de esas aportaciones, que no será la última ni la única. Se trata de un artículo de nuestro vecino y mi gran amigo Juan Luis Martín García, Licenciado en Ciencias Ambientales, Ingeniero Técnico Agrícola y de Minas. Fundador de la Asociación Ambiental Olontense "Vía Verde", amante de la naturaleza y la literatura. En este artículo nos habla de los problemas de conservación de la selva amazónica, que nos pueden parecer lejanos pero que no lo son. 
Esperamos que lo disfrutéis y que os haga pensar y recapacitar sobre la deriva que está llevando el planeta Tierra, que no lo olvidemos es nuestro único hogar.
"La selva amazónica, zona que contiene la mayor diversidad biológica del planeta y donde habitan también muchas culturas ancestrales; algunas de ellas aún sin contactar con las civilizaciones actuales, hace años que comenzó a padecer la fase de inducción cancerígena, aquella que no produce sintomatología alguna y que en ningún caso llega a ser diagnosticable.
Caracterizada por la malignidad de sus efectos y por la devastación incontrolada de los tesoros y riquezas naturales que alberga va experimentando una serie de cambios, externos a sus propios intereses y de procedencia humana, que conducen a este enclave hacia una metástasis generalizada, destacando la aparición de lesiones tumorales (en forma de deforestación principalmente) en la denominada invasión a distancia.
El cauce fluvial más caudaloso de la tierra, el río Amazonas, da nombre a esta inmensa extensión de bosques tropicales que se extiende por seis países: Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y, sobre todo, Brasil. Son cuatro millones de kilómetros cuadrados, atravesados por más de mil afluentes del Amazonas, los que conforman esta rica reserva natural que acoge a cientos de miles de especies vegetales y animales.
Paraíso natural que debido a la creciente deforestación y a la pérdida progresiva e implacable ligada a la destrucción de los hábitats (se calcula que desaparecen cada año alrededor de 15.000 km2 de selva amazónica) puede desembocar en el colapso del conocido pulmón verde de la Tierra debido a un cáncer terminal que puede dejar sin futuro a las próximas generaciones.
Es ahí donde aparece el concepto de Desarrollo Sostenible (aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la posibilidad de que las generaciones futuras satisfagan las suyas –Informe Brundtland, 1987 -) que continuamente nos están vendiendo aquellos dirigentes que marcan las supuestas pautas hacia las que debe caminar nuestro planeta. Humo y solamente más humo. Eso es el Desarrollo Sostenible. ¡Dios nos libre!
 Que le pregunten a los huitotos, los yaguas y los ticunas de la Amazonia colombiana el por qué la asombrosa biodiversidad que contienen sus territorios se desmorona a pasos agigantados sumidos en la fragmentación del hábitat que los alberga.

Este es un archivo de Wikimedia Commons, un depósito de contenido libre hospedado por la Fundación Wikimedia.

 Que inquieran a las tribus de los aguarunas y huambizas de la Amazonia peruana el motivo por el que el avance de su civilización es casi nula y la celeridad con la que se consume la masa forestal que los rodeaba alcanza cifras similares a la celeridad de la luz en el vacío.
 Que interroguen a las tribus de la Amazonia boliviana cuál es la causa por la que la diversidad étnica y cultural de la treintena de pueblos indígenas que la habitan languidece y se consume como la mecha de un explosivo a punto de estallar y se difumina hasta niveles ionosféricos sus formas de organización sociocultural e idiomas propios.
 Que indaguen a los yanomami, los guahibo, los piaroa y los yekuana de la parte venezolana del Amazonas qué razón existe para que su lenguaje, religiones, tradiciones y costumbres diferentes se extingan junto con miles de especies vegetales y animales de su entorno a los que se arrincona y aboca a su inminente extinción.
 Que les sonsaquen a todos ellos qué significado les evoca el concepto de Desarrollo Sostenible y de camino les expliquen por qué el Congreso brasileño aprueba polémicas leyes que permiten una sorprendente amnistía a los terratenientes que han deforestado a sus anchas y de manera ilegal la selva amazónica, extendiendo la masacre forestal cuan invasión de tejidos y órganos adyacentes de un maligno carcinoma y reduciendo su condición de representar un pilar imprescindible para conservar un equilibrio medioambiental que permita la continuidad de los sistemas atmosféricos globales.
Y es que esta enfermedad (tala indiscriminada) avanza fagocitando hectáreas enteras de verdor que dejarán de fijar el CO2 atmosférico en su ayuda a frenar el calentamiento global del planeta. El principal aliado para combatirlo está viendo minado todo su potencial, quedando reducido al nivel de un irrisorio adversario que obsequia al rival con una alfombra roja para que se regodee de su futura (no muy cercana) victoria.

 Este avance impetuoso se expande y propaga por todas las regiones que componen la Amazonia. Como lo hace el veneno de la cobra en el sistema nervioso del ser humano. Sin distinciones. A todas ellas en su justa medida en función de sus atributos y potenciales. Y lo que más cuesta creer es que nadie ponga reparos a esta situación que se nos está yendo de las manos.
 De qué nos han podido valer las buenas maneras de las diferentes Conferencias de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible que se han venido celebrando (curiosamente alguna de ellas en la ciudad de Río de Janeiro en Brasil) donde los países acordaron 3 pilares básicos para construir el futuro, o sea, acabar con la pobreza, hacer frente a la destrucción del medio ambiente (donde el principal reflejo es la aniquilación permisiva del Amazonas) y construir un puente hacia el porvenir con tecnologías y empleos verdes.
 A quién verdaderamente le importa que se degrade la cuenca amazónica, responsable del 20% del oxígeno emitido a la atmósfera y en cuyo interior discurren ríos que acumulan el 24% de agua potable del planeta. Las preocupaciones de los dirigentes políticos de las potencias mundiales tienen sus preocupaciones en otros ámbitos (quizás en un universo paralelo) y en otras perspectivas más ligadas a lo económico que a lo medioambiental. Aunque cuando encontraron el vínculo entre lo sostenible y encima rentable, ahí estuvieron viendo el espectáculo desde la primera fila para poder sacar la mayor tajada posible. Así funciona este circo.

Este es un archivo de Wikimedia Commons, un depósito de contenido libre hospedado por la Fundación Wikimedia. Fuente: Terra Indígena Tenharim do Igarapé Preto, Amazonas Autor: Ibama de Brasil

 Nos mueve la codicia y la corrupción. Prácticamente no existen excepciones en este sentido. Intereses políticos que pactan y promulgan acuerdos internacionales que quedan en saco roto. ¿Dónde han quedado la conciencia y la palabra del ser humano? Filigranas de aparentar más que de actuar. ¿Sabrán qué significa aquello que intentan vendernos? ¿Tendrán nociones básicas de lo que se debate en sus manos? ¿Entenderán las posibles repercusiones que este homicidio medioambiental puede causar en la propia dinámica de existencia del planeta azul? Ni lo saben ni pretenden saberlo. Lo único que les importa es que la zona sea continuamente invadida por taladores ilegales, insisto, permitidos según legislación vigente, de masa arbórea y que se acentúe el tránsito de aviones y helicópteros que trabajan en zonas aledañas en infinidad de proyectos petroleros, gasíferos, mineros y forestales y cuyo ritmo obliga a las tribus cercanas a perder los últimos refugios y vestigios de sus antecesores. Como el caballo de Atila.
 ¿Qué le han hecho los awá, los cashibo-cacataibo o  los mashco-piros a su Madre Naturaleza? Toda una vida protegiendo el bien natural, cuidando su hábitat, viviendo en armonía con el resto de especies del entorno, respetando a otros semejantes, a animales y plantas, a ríos y cursos de agua…para tener que ser desplazados, arrinconados, huir como ladrones y para más inri, teniendo que ser testigos de la masacre de su ecosistema. De todo aquello por lo que llevan generaciones luchando. Demasiado castigo para aquellos, los únicos, que han confiado, promulgado y conocen el verdadero concepto y valor de lo que denominamos Desarrollo Sostenible.
 La ignorancia de los que se creen que saben queda en entredicho por culturas milenarias que no necesitan móviles de última generación, vehículos que desafían a las leyes de la física y el confort, Internet y la disparidad de artilugios para disfrutar de conexiones más rápidas que Usain Bolt, dinero negro, especulaciones urbanísticas, desahucios y bancos que acumulan en su caja fuerte poder más allá del financiero, ni de corrupciones diarias que salpican a partidos políticos y a familiares reales, para darse cuenta de que el tesoro más valioso que pudimos heredar, nuestro entorno natural, muere desgastado por el ritmo vertiginoso de este enfisema pulmonar amazónico."
JUAN LUIS MARTÍN GARCÍA

sábado, 4 de julio de 2020

¡Qué cuco es el cuco!

Cuando hablamos de parásitos seguro que se nos vienen a la mente una garrapata, un piojo o quizás un mosquito. Animales todos ellos que a la mayoría de las personas les causa repulsión. Menos conocidos son los casos de parasitismo entre las plantas o entre animales “superiores” como el caso de las aves. Por otro lado, otro efecto que causa el término parásito es asociarle inmediatamente una connotación negativa, “ser un parásito es algo malo y deleznable”, “no está bien aprovecharse de los demás” etc…

Hoy os traemos un ejemplo de parasitismo en el mundo de las aves que lejos de causarnos repulsión o rechazo  debería causarnos admiración de cómo la naturaleza y la evolución han conseguido afinar tanto una estrategia reproductiva.

Se trata del cuco (Cuculus canorus) una especie muy conocida pero raramente observada.


El cuco es un ave migradora e insectívora cuyos hábitos reproductivos están basados en el parasitismo.

Es un ave de tamaño medio, muy estilizada, con una larga cola y unas alas que terminan en punta, todo ello hace que en vuelo pueda ser confundida con una pequeña rapaz como el cernícalo o el gavilán.

Tiene un canto muy peculiar y muy fácil de reconocer, es bastante más habitual detectar su presencia por dicho canto que por verlo directamente, aunque como suele posarse en sitios visibles como postes o vallas tampoco es demasiado complicado detectarlo con un poco de paciencia. Podéis oírlo pinchando en el siguiente video.


En España podemos encontrarlo en toda la península y Baleares.

Es una especie migradora estival, es decir, que la podemos ver por Gibraleón desde abril a septiembre aproximadamente, los meses fríos los pasa en África.

El hábitat que prefiere es el ambiente forestal, es decir, arbolado, con independencia de la densidad y la especie del mismo y cerca de humedales donde viven las especies que suele parasitar. Por lo que en Gibraleón podemos encontrarlo en multitud de lugares, desde la campiña olivarera, hasta los sotos de los arroyos más importantes. Los únicos lugares donde está ausente son las zonas cerealistas y los cultivos bajo plástico. Aunque hay que advertir que no es muy abundante.

El cuco practica el nidoparasitismo. Deposita sus huevos dentro del nido de otra especie, la cual se encargará de la incubación, el cuidado y la manutención de la descendencia del parásito. Una sola hembra de cuco puede producir hasta 25 huevos  que irá colocando de uno en uno —rara vez dos— en nidos previamente seleccionados,  imitando el diseño y colorido de los de la “víctima”. La eclosión del cuco se anticipa a la de los pollos legítimos, lo que le permite deshacerse del resto de los huevos o de los polluelos recién nacidos, que serán arrojados fuera del nido por el intruso. A partir de ese momento, el joven cuco recibirá en exclusiva todas las atenciones de los propietarios del nido asaltado, a los que, con frecuencia, supera considerablemente en volumen. Cada hembra de cuco se especializa en parasitar a una especie en concreto —probablemente la misma que la crio—, por lo que manifiesta una extraordinaria capacidad para imitar con gran perfección sus huevos. Se han documentado más de 100 especies parasitadas, y entre las más frecuentes se encuentran el acentor común, el carricero común, el petirrojo y el bisbita común.

El cuco está incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría “De interés especial”. Debido a su peculiar estrategia reproductora, el cuco resulta poco sensible a las alteraciones del hábitat, pero puede verse afectado por los incendios forestales, las transformaciones agrícolas, el uso de insecticidas —que disminuyen la oferta de presas— y la eliminación del arbolado en riberas y setos. No se descarta, la existencia de problemas de conservación y amenazas tanto en sus áreas de invernada como a lo largo del prolongado viaje migratorio.

Como podéis comprobar, el cuco es un ave muy interesante, ¿alguna vez visteis u oísteis alguno? ¿Qué opinión te merece? Utiliza los comentarios. Gracias.