sábado, 24 de octubre de 2020

La marisma olontense (I)

 


No nos cansaremos de decir a "boca llena" que Gibraleón posee una variedad de ecosistemas muy importante. Ya lo destacamos en una de nuestras primeras entradas. Dentro del término municipal de Gibraleón se encuentran representación de monte mediterráneo, dehesa, campiña, marisma, ecosistemas ribereños y lacustres, estepas....Pocos lugares pueden enorgullecerse de tal mosaico. 

Pero con la misma vehemencia que afirmamos y nos regocijamos en tal aseveración tenemos que advertir que el estado de conservación de dichos ecosistemas deja mucho que desear y que tal como tratábamos en los artículos sobre el "Un Paseo del muro" y en "La orilla olvidada", el medio natural de Gibraleón está lleno de luces y sombras. El artículo que hoy os presentamos es un ejemplo más. 

Hemos realizado un recorrido por la zona sur del municipio, la zona que aquí conocemos como "La Isla" y también por la zona de "Los Burrillos". En este paseo hemos comprobado las potencialidades de la zona, pero también el lamentable estado en la que se encuentra.


Comenzamos nuestro recorrido desde el recinto romero de "San Isidro", ya convertido en prácticamente una aldea de Gibraleón. Es muy temprano y eso nos permite disfrutar del amanecer en el campo, cosa hartamente recomendable. Comenzamos nuestra andadura bordeando un pinar y dirigiéndonos al sur por el camino que lleva a "Peguerillas".



Siguiendo este camino pasaremos por debajo de la autovía y allí encontramos la presencia de avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), un par de individuos posados sobre los restos de un nido de golondrina dáurica (Cecropis daurica). Estas aves juntos con la golondrina común (Hirundo rústica), el avión común (Delichon urbicum), el avión zapador (Riparia riparia) y los vencejos, son importantísimos para el control de las poblaciones de mosquito y otros insectos ya que devoran gran cantidad de ellos. Se estima que una golondrina puede comer hasta 850 moscas y mosquitos al día. Recientemente con los casos de fiebre del Nilo, enfermedad trasmitida por los mosquitos, pudimos valorar la importancia de estos animales. . Lamentablemente estas especies se ven amenazadas por el abuso de plaguicidas y la destrucción de sus lugares de reproducción. No es raro contemplar como la gente destruye los nidos de aviones y golondrinas o impide el asentamiento de colonias con la escusa de que ensucian mucho. Es como no vacunarse con la escusa de que el pinchazo duele.

Aviones roqueros

A continuación llegaremos a la antigua fábrica de pirotecnia. Esta fábrica tiene una historia trágica, aprovechamos para lanzarle el órdago a Juan Luís Vázquez Alemán para que nos hable de ella en algún vídeo de su canal.

Ahora lo que encontramos entre los restos de esa fábrica es un vertedero ilegal de escombros y otros restos desagradables, insalubres y algunos de ellos peligrosos. Animales muertos en descomposición y restos de uralita que contiene amianto que es una sustancia cancerígena, que cuando llueve son arrastrados hacia los cauces pudiendo provocar riesgos para nuestra salud o llegando al mar donde son consumidos por los peces que luego nosotros consumimos. El Ayuntamiento debería hacer algo al respecto, aunque creo que es un problema de irresponsabilidad y de falta de educación de la persona que los arroja. Pero no estaría mal que se retirasen y se persiguiese con mayor rotundidad estas prácticas.

Restos de la pirotécnica

Entre los numerosos basureros y escombreras ilegales nos encontramos este cadáver de un cerdo.


Esta foto es la gran metáfora que nos encontramos, como la naturaleza termina en la basura. Todo un tesoro encontrado encima de un montón de mierda.

Hembra de tarabilla europea (Saxicola rubicola)


Seguimos nuestro camino y nos adentramos ya dentro del ecosistema de marisma alta, dominado por el almajo (Arthrocnemum macrostachyum), tambien llamado sosa jabonosa y el salado (Atriplex halimus). Estas plantas están adaptadas a la salinidad y están cómodas en esta zona puesto que se inunda con agua salada en las mareas muy fuertes y otras plantas sin estas adaptaciones no podrían vivir.

Planta de salado. Esta planta expulsa sal como adaptación al medio donde vive. 

Detalle de un almajo. Esta planta almacena la sal y por eso tiene las hojas "gorditas"

Almajal

Restos de sal al evaporarse el agua. Estos acúmulos son resultado de las mareas muy fuertes que llagan hasta esta zona.

En las zonas donde está presente al agua dulce aparecen los carrizos (Phragmites australis), hábitat de numerosas especies de aves que encuentran en ellos refugio e insectos de los que alimentarse. Uno de los que pudimos observar y fotografiar fue el pico de coral (Estrilda astrild). Este ave es exótica invasora, procedente de sueltas o escapes de individuos procedentes de compra en tiendas de animales. Cuando hayas comprado una especie exótica en una tienda de animales y no puedas o no quieras seguir teniéndola por favor no la sueltes al medio natural, puedes estar ocasionando un tremendo daño. Lo ideal es que la sacrifiques o  la entregues a las autoridades medioambientales. Actúa con responsabilidad. Las especies exóticas invasoras, como el mencionado pico de coral, el galápago de Florida, la tunera (de la que vamos a hablar posteriormente), el mejillón cebra, el cangrejo azul, la cotorra argentina o el mapache, entre muchos otros (Catálogo completo aquí), pueden ocasionar tremendos desequilibrios en el ecosistema y afectar a numerosas especies autóctonas, además de crear problemas en infraestructuras.

Carrizal


Pico de coral

Gorrión moruno (Passer hispaniolensis)

Aunque solemos llamarlos a todos gorriones, en la Península Ibérica existen 5 especies diferentes de gorriones; gorrión común (Passer domesticus), el gorrión molinero (Passer montanus), el gorrión chillón (Petronia petronia), el gorrión alpino (Montifringilla nivalis) y el mencionado gorrión moruno.

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

El aguilucho lagunero occidental, es una de las tres especies de aguiluchos comunes en la Península Ibérica junto con el aguilucho cenizo (Circus pygargus) y el aguilucho pálido (Circus cyaneus). De los tres el aguilucho lagunero está presente todo el año, pero el cenizo es estival (verano) y el pálido invernante.

Una vez que atravesamos este ecosistema de marisma alta llegaremos a la orilla del río Odiel que sirve de límite con la marisma mareal. Pero eso lo contaremos en la próxima entrada. 

Como hemos podido comprobar, esta parte del recorrido ofrece una interesante diversidad de aves y plantas pero a su vez está plagada de desmanes ambientales que esperamos que se puedan solucionar. En la segunda parte de este artículo podremos comprobar cuál es el estado de conservación del resto de la zona.

Os animamos a participar con vuestros comentarios y a seguir el blog. 

Otros artículos que pueden interesarte:





sábado, 17 de octubre de 2020

Anillamiento en "Los Puntales" (Gibraleón)

 

Agateador europeo (Cethia brachydactyla)

El anillamiento científico de aves es una poderosa herramienta de conservación puesto que además de proporcionar datos muy relevantes puede ser utilizada como actividad de educación medioambiental.

Esta actividad ayuda a determinar la fenología y las rutas de las especies migratorias, proporciona información sobre longevidad y estado de salud de las especies. Además el tipo de aves y su abundancia nos dará a conocer el estado de conservación del hábitat para así poder tomar decisiones en cuanto a medidas a tomar para mejorar los ecosistemas. 

En un ecosistema o hábitat degradado la variedad de especies y su abundancia será pobre, en cambio, en un ecosistema que goza de buena salud encontraremos mayor variabilidad y abundancia de aves. Son por lo tanto las aves un indicador del estado de nuestros ecosistemas y el anillamiento es una de las técnicas que podemos utilizar para sondear su presencia.

Si esta actividad la realizamos enmarcada en programas de educación ambiental y así posibilitamos que las personas se acerquen al mundo de las aves y conozcan sus problemas de conservación a la vez que tienen la posibilidad de ver de cerca especies que de otra manera les sería muy difícil de observar, estaremos aplicando una máxima en conservación de la biodiversidad: "Conocer para valorar y valorar para conservar".

Este anillamiento que describimos en esta entrada fue realizado a mediados de octubre de 2020 en el lugar llamado "Los Puntales". Este enclave pertenece al Paraje Natural de "Marismas del Odiel" y está ubicado dentro del término municipal de Gibraleón (Huelva, España).

El ecosistema de "Los Puntales" es un montebajo de pinar (Pinus pinaster) con un sotobosque en el que están presentes el lentisco (Pistacia lentiscus), el mirto (Myrtus communis), el acebuche (Olea europaea var. sylvestris), la coscoja (Quercus coccifera), la jara pringosa (Cistus ladanifer) y el jaguarzo (Halimium halimifolium) entre otras especies. 

Vista general del ecosistema de "Los Puntales"

Colocación de las redes justo antes de amanecer.

Comienzan generalmente los anillamiento cuando aun la noche cubre el campo. La colocación de las redes debe hacerse cuando están las aves todavía en sus dormideros para cuando empiece a amanecer y los pájaros comiencen su actividad sea más fácil su captura. 

Vistas de la ciudad de Huelva al amanecer

Mientras amanece aprovechamos para instalar el campamento de anillamiento consistente generalmente en una mesa de anillamiento donde se colocarán los utensilios necesarios (alicates, reglas, caja de anillas, báscula, calibre, etc...) y de la percha donde se colocarán las bolsas de tela (talegas) con los pájaros capturados para proceder a su anillamiento.

Se suele hacer una ronda (visita a las redes para recoger las capturas) cada hora, sin embargo cuando las condiciones climáticas lo aconsejan, frio o calor, o en periodo reproductivo, el periodo entre rondas se acorta para que las aves estén menos tiempos retenidas en las redes.

Cuando se encuentra un ave capturada en la red se procede a su extracción y se introduce en una bolsa diseñadas al efecto para que esté protegida y cómoda mientras espera su turno para ser anillada.

Extracción de ave de la red.

Percha con las bolsas con las aves para ser anilladas.

Una ves terminada la ronda y extraídas todas las aves de las redes se procede a su anillamiento.
Lo primero que se hace es determinar la especie y colocarle la anilla correspondiente. Cada ave, según su tamaño lleva una anilla específica esta anilla lleva una numeración única, como si fuese nuestro DNI. También lleva un remite que indica la entidad y el país de la que depende el anillador o anilladora. Cuando ese ave vuelva a ser capturada en otro lugar o en otra fecha (recuperación) podremos saber cual es su procedencia y esto indirectamente puede darnos información sobre la migración, la longevidad, etc... En una futura entrada os hablaremos de como podemos contribuir al conocimiento de las aves a través de la lectura de anillas.



Una vez colocada la anilla procedemos a intentar determinar el sexo y la edad del ave. En cada especie se utiliza un método distinto (observación del desgaste de las plumas, muda, iris, coloración, etc...) y hay especies y épocas del año en la que no es posible esta determinación.

Podemos observar plumas más oscuras a la izquierda (nuevas) y más claras (viejas) a la derecha. Este mirlo común está mudando y eso en esta época del año indica que es un jóven, ha nacido esta primavera.

Luego de esto procedemos a tomar las medidas de la condición física y los datos biométricos. Es importantísimo tomar estos datos después de anillada el ave, ¿qué pasaría si tomásemos todas las medidas con el ave sin anillar y luego se nos escapase de las manos sin anillar? pues que estos datos no sirven de nada. Sin embargo con la determinación de la especie y la anilla colocada ya tendríamos los datos básicos e imprescindibles, aunque lo ideal sería tomar todas las medidas necesarias.

Los datos sobre la condición física que se suelen tomar son la grasa, el músculo y el peso. Los dos primeros datos se obtienen mediante la observación directa y a través de unas escalas numéricas. En el caso del músculo oscilan los valores entre 0 y 3 y para la grasa del 0 al 8. Para ello se les sopla las plumas del vientre y con ello nos posibilita apreciar los valores. Para el peso se colocan en unos cilindros diseñados al efecto y se colocan en una balanza digital.

Pasaje de mirlo común

Determinación de grasa en un petirrojo

Los datos biométricos más usuales que se toman son la medida del ala, de las octava pluma primaria (P8) y del tarso. Hay veces que también se mide el pico o la cola.

Medición del ala de un mirlo común

Medición de la P8 de un petirrojo

Medición del tarso de una curruca capirotada

Todos estos datos se anotan en unas tablas especialmente diseñadas para ello y se insertan en una base de datos general para coordinar la información de tod@s l@s anillado@s.

En este vídeo podéis ver todo el proceso, no os lo perdáis.



Una vez tomados los datos se procede a la liberación del ave.

Aquella mañana se anillaron entre otras especies: mirlo común (Turdus merula), mosqitero común (Phylloscopus collybita), petirrojo (Erithacus rubecula), curruca capirotada (Sylvia atricapilla), herrerillo (Cyanistes caeruleus) y verdecillo (Serinus serinus).

Petirrojo

Herrerillo

Verdecillo

La zona de este anillamiento, al estar dentro de un espacio protegido de acceso restringido, permite la captura de multitud de especies diferentes ya que el ecosistema está aceptablemente bien conservado. Lamentablemente no suele ser la tónica habitual y menos en los tiempos que corren en los que se priman los intereses económicos a los ambientales. La destrucción del hábitat, el abuso de plaguicidas, herbicidas e insecticidas y el cambio climático están afectando muy negativamente.  Esto hace que la gran mayoría de los ecosistemas sufran una degradación en mayor o menor magnitud y que eso se refleje en la cantidad y variedad de las especies detectadas. Si no queremos que el campo se quede en silencio, es hora de actuar.

Otros artículos del bloq que podrían interesarte:






viernes, 9 de octubre de 2020

El Águila culebrera



Ejemplar adulto de águila culebrera. Obsérvese la garganta muy marrón y las alas muy barradas.


Cuando era pequeño siempre veía los episodios de “El Hombre y la Tierra”, documental sobre la fauna ibérica de Félix Rodríguez de la Fuente. En uno de sus episodios apareció una vez un águila capturando a una serpiente. Se trataba de un águila culebrera y el ofidio creo recordar que era una culebra de escalera. Desde que vi la escena de como el águila trataba de vencer a la serpiente y cómo esta se le enroscaba por las alas quedé fascinado. Sin duda esa escena me motivó a acercarme al medio natural y enraizó en mí la pasión por la naturaleza. Puedes verlo si pinchas aquí.

Ejemplar juvenil. Garganta y cabeza más clara que los adultos.

Unos años más tarde cuando pude observar por primera vez a un águila culebrera en directo se me erizó la piel. Recuerdo que fue en mi pueblo, en Gibraleón, sobrevolando el camino que partiendo del lateral de lo que era el bar “Las Cañas” se dirige al norte en paralelo al río y llega en la actualidad al Puente Sifón. Por aquella época este puente se podía cruzar y llegar hasta la presa del Sancho, la ribera del Meca y el molino de la Bóveda.

Ejemplar juvenil. Garganta y alas menos barradas.

El águila culebrera suele usar las torres eléctricas como posaderos.

Es el águila culebrera una rapaz que podemos encontrar en toda la Península Ibérica. Es un ave forestal que podemos encontrar desde el nivel del mar hasta los 1400 metros. Se trata de una especie migradora que habita en nuestra región durante los meses de cría (marzo-agosto) y que una vez terminadas las labores de crianza se desplaza hacia el sur para cruzar el estrecho de Gibraltar y pasar el invierno en África, principalmente en la región occidental (Senegal, Nigeria, Togo y Ghana).


Es una rapaz que se alimenta casi en exclusiva de serpientes para lo cual ha desarrollado diversas adaptaciones; tiene una cabeza grande, un pico corto pero fuerte y unos ojos amarillo orientados al frente lo que le permite localizar más fácilmente a sus presas. Otra adaptación es que tiene las escamas de las patas muy duras para protegerse de las mordeduras de las serpientes. Y también es una adaptación su técnica de caza, el cernido. El águila culebrera, a pesar de su tamaño es muy hábil cerniéndose. El cernido es una técnica de caza que emplean los cernícalos vulgar y primilla, el elanio azul, el ratonero y el águila culebrera que consiste en mantenerse volando sobre el mismo punto, como si fuese un helicóptero, y una vez localizada la presa lanzarse sobre ella.


Como tiene una alimentación tan especializada y sus presas no son demasiado abundantes, es un ave que no vamos a encontrar en grandes densidades y además solo saca un pollo por temporada. Su población española se cifra en unas 2.000 o 3.000 parejas.

Águila culebrera llevando en el pico una serpiente.


Las principales amenazas del águila culebrera son la ausencia de presas debido a la desaparición de reptiles causada por los cambios agrícolas y la utilización de herbicidas y plaguicidas, la destrucción de hábitats, la caza y los choques y electrocuciones en tendidos eléctricos.

Obsérvese el color amarillo y la orientación hacia el frente de los ojos de la culebrera

El águila culebrera es un ejemplo de cómo ciertas acciones que podemos pensar sin importancia puede generar una reacción en cadena y terminar afectando a otras especies. Básicamente los cambios que se están produciendo en la agricultura actual, que prima la cantidad a la calidad, los monocultivos intensivos a los tradicionales, están afectando muy negativamente a los reptiles e indirectamente a los animales que se alimentan de ellos como es el caso del águila culebrera. Mantener las lindes con vegetación, los setos, las acumulaciones y los muros de piedra así como una cubierta vegetal en los cultivos ayudaría a proporcionar refugio y zona de alimentación a serpientes, lagartos y lagartijas que además de servir de alimento a otros animales como el águila culebrera sirven como controladores de plagas de insectos y  roedores.

Otras entradas al blog que pueden ser de tu interés:

El zorro, ¿aliado o alimaña.

Una joya en peligro

¡Qué cuco es el cuco!

La cuerna del ciervo

Tampoco te pierdas nuestro canal de youtube pinchando aquí.

Si quieres colaborar con nosotros o escribir un artículo para el blog puedes encontrarnos pinchando aquí.

Gracias por dedicarnos una parte de tu tiempo.