La semana pasada, en nuestro recorrido por el Paseo de San Felice de Circeo, "El Muro" y el arroyo del Tejar , nos centramos en señalar los aspectos positivos de esta zona verde del municipio de Gibraleón. Hoy, en esta entrada, vamos a poner en relevancia algunos de los aspectos negativos que soportan y ciertas mejoras, que desde nuestro humilde punto de vista serían necesarias. Como diría el sabio "No están todos los que son, pero son todos las que están".
El primer problema a señalar es la basura. Cualquier persona que se acerque a disfrutar de un paseo por la zona, se dará cuenta de la cantidad de basura que hay, son múltiples los desechos que podemos encontrar, aquí os traemos una pequeña colección de los que encontramos en una sola salida por la zona.
Como podéis comprobar la variedad es grande, desde compresas, hasta juguetes, pasando por un carro de la compra y una papelera. Objetos estos últimos que nos sirven para señalar otro de los grandes problemas....el vandalismo.
El vandalismo es un mal que aqueja a muchos lugares Gibraleón pero que se ceba especialmente con el Paseo San Felice de Circeo. No vamos a culpar a la policía local por ausencia de vigilancia, ni al ayuntamiento por dejadez....los culpables del vandalismo son los vándalos y vándalas y "la educación" que han recibido. Si seguimos "educando" a nuestros vástagos y vástagas en que lo público no es de nadie en lugar de en que lo público es de todos, mal vamos. Si cuando alguien rompe una farola o una papelera, lo hace por diversión, mal vamos. Por favor eduquemos a nuestro hijos en el respeto a las cosas y a los demás.
Como comprobáis en la fotografía anterior, el vandalismo no solo se limita a romper farolas o en dejar basuras, también causa estragos en los árboles y plantas de la zona.
Otro problema que hemos encontrado, y que afecta directamente a la biodiversidad, es la proliferación de gatos. Los gatos son animales domésticos que cuando campan a sus anchas por zonas verdes causan verdaderos estragos entre las aves de la zona ( En el libro Cat Wars, los autores Peter Marra y Chris Santella estiman que los gatos al aire libre matan solo en los Estados Unidos alrededor de 2,4 mil millones de aves al año) . Devoran las nidadas de las aves y a sus pollos, mermando así las poblaciones. También hacemos un llamamiento encarecido a los propietarios o propietarias de estos animales que los mantengan controlados en casa.
Otro problema que hemos detectado, aunque aun no hemos podido determinar su magnitud porque desconocemos de momento, aunque sospechamos de qué se trata, son los emisarios (tuberías) que desaguan al arroyo. Decimos que no podemos determinar la magnitud porque no las hemos visto en funcionamiento por lo que no sabemos que es concretamente lo que arrojan al arroyo. Estas tuberías que aparecen a ambos márgenes del arroyo, parecen proceder, o bien de las casas las que aparecen en el margen derecho o bien de la zona del Cristo Roto o el Manantial, las del margen izquierdo. Puede ser que viertan aguas procedentes de la lluvia o pueden que viertan aguas con algún tipo de contaminación sin depurar.....seguiremos investigando.
Este problema que vamos a describir ahora no está relacionado directamente con el Paseo San Felice de Circeo, ni con el arroyo del Tejar, pero si con el Río Odiel, que como vimos en la anterior entrada, es disfrutable desde el mencionado paseo. Como tenemos pensado darle el protagonismo que se merece al Río Odiel en futuras entradas a este blog, hoy nos vamos a limitar en hacer una introducción.
Se trata del exceso de protagonismo que tiene el eucalipto en el paisaje del río. El eucalipto es una especie procedente de Australia que se introduce en España sobre el año 1860. Pronto se le ve su potencial como recurso forestal, principalmente para la fabricación de pasta de papel por su rápido crecimiento y contenido en celulosa y pasa a sustituir al bosque mediterráneo en numerosas zonas, principalmente de la provincia de Huelva y de Galicia. Pero el eucalipto genera numerosos problemas medioambientales, desde la sustitución de las especie autóctonas a la producción de sustancias tóxicas que impide el crecimiento de otras especies, pasando porque fomenta la erosión del suelo y la consecuente pérdida de nutrientes del mismo y terminando porque ofrece muy pocos recursos a la fauna por lo que las plantaciones o las zonas con mucho eucalipto son zonas muy pobres en biodiversidad.
Nuestra propuesta sería la de que paulatinamente se pudiera ir quitando protagonismo al eucalipto en algunas zonas y volvérsela a dar a la vegetación autóctona. Pero como advertimos al comenzar a tratar este tema, será abarcado más detenidamente en futuras entradas.
Para terminar, una reflexión final. El arroyo del Tejar, en su último tramo, desde la Fuente de la Lobera hasta la desembocadura al Río Odiel, ya no es un arroyo, es un canal de hormigón. Esto ha hecho que pierda gran parte de su potencial como ambiente propicio para acoger biodiversidad. Lo ideal sería renaturalizarlo eliminando el hormigón, cosa que se antoja altamente complicada porque chocaría con los intereses humanos que siempre o muy habitualmente se colocan delante de los intereses naturales. Como la renaturalización no es probable que ocurra, nos conformaremos con intentar salvaguardar lo que nos queda y hacer todo lo posible porque no se degrade más.
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