miércoles, 24 de febrero de 2021

Nombres vernáculos de algunas aves de Gibraleón (III)

Esta semana rematamos la serie de artículos que le hemos dedicado a los nombres vernáculos de algunas aves de Gibraleón. Seguramente se nos haya podido pasar alguno por lo que estamos abiertos a incluir los posibles despistes en una futura entrada, así que si conoces alguna forma particular de llamar a alguna especie de ave en Gibraleón, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Vamos a empezar pisando fuerte con, para nuestra opinión, una de las aves más bonitas que podemos ver en Gibraleón. Se trata de la oropéndola (Oriolus oriolus), que en  Gibraleón llamamos "gurupéndola".

Imran Shah from Islamabad, Pakistan. This file is licensed under the Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 Generic license.

La oropéndola europea es un ave muy difícil de ver, a pesar de su llamativo colorido, ya que es un ave de costumbres muy reservadas y esquivas. Sin embargo es muy fácil de detectar ya que su característico canto aflautado es muy fácil de distinguir y escuchar.

Es un ave migradora que viene por nuestras latitudes durante la primavera y el verano para reproducirse entre nosotros. Suele habitar los sotos fluviales pero también la encontramos en grandes jardines, dehesas y cultivos frutales.

Otra de sus características más llamativa es la forma en la que construye su nido. Se trata este de una especie de cuenco colgante fabricado con hierba seca, cortezas, lana y otros materiales.

La siguiente ave en nuestra lista de hoy es la "zamalla" que es el nombre con el que conocemos al chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis). Se trata también de un ave migradora estival, es decir, sube desde África para pasar entre nosotros la primavera y el verano. 

Zamalla con la boca abierta

Es un ave nocturna tremendamente adaptada para la caza de polillas y otros insectos al vuelo. Entre ellas destaca su gran boca, no en balde hay un dicho que reza "tienes más boca que una zamalla", su capacidad para batir las alas sin hacer ningún ruido, unos grandes ojos y unos pelitos táctiles junto al pico que le sirven para detectar los insectos. Son tan importantes estos pelos llamados vibrisas que incluso tiene un dedo modificado en forma de peine para mantenerlos siempre libres de partículas que puedan hacerlos inútiles.

Es una ave muy desconocida y por tanto las amenazas que sufre también lo son. No obstante hay que destacar el gran número de atropellos que se producen sobre estas aves ya que por la noche se sitúan en los carriles y caminos a la espera de cazar algún insecto, cuando se aproxima un coche quedan cegados por los faros y se quedan inmóviles hasta que ya es demasiado tarde.

Zamalla atropellada en un carril.

Vamos ahora con la cogujada común (Galerida cristata) y con la cogujada montesina (Galerida theklae). Ambas son muy parecidas y difícil de distinguir entre ellas. Es por ello que que creemos que en Gibraleón no se hace distinción entre ellas cuando la llamamos "cuturubía". Nosotros creemos que es más probable que nos estemos refiriendo a la cogujada común que es más abundante por nuestra zona, no obstante la montesina también está presente. 

Las cogujadas son aves de las familias de los aláudidos, junto con la alondra común (Alauda arvensis), la calandria (Melanocorypha calandra) y las terreras entre otras. Son aves de tonos pardos , con una llamativa cresta de plumas que despliega cuando se posan , habitualmente asociadas a medios abiertos esteparios que gustan de estar por el suelo. Se alimentan básicamente de semillas y pequeños insectos.

Su mayor amenaza es la transformación de medios agrícolas esteparios en zonas de regadío y plantaciones forestales y hoy en día la proliferación de plantas fotovoltaicas en dichos hábitats.

Cogujada montesina.
Vamos ahora con el estornino negro (Sturnus unicolor) al que en Gibraleón le damos el nombre de "tonino". Es una especie muy común que podemos encontrar en multitud de hábitats aunque prefiere los entornos humanizados. 

Es un ave muy gregaria, es decir, que se reúne en bandos, a menudo de muchísimos ejemplares. Estos grandes bandos vuelan sincronizados realizando en el cielo figuras de enorme belleza.

Otra particularidad del estornino es su capacidad para imitar cantos de otras aves lo que muchas veces causa el "caos " entre los naturalistas que piensan que están escuchando otra especie.

En algunas regiones se ha considerado en ocasiones una plaga por los daños que puede ocasionar en los cultivos. La solución que se ha dado en esos caso ha sido su control intensivo.

Grupo de estorninos en una torre eléctrica

El "jamaz" ocupa el siguiente lugar de la lista. Se trata del pardillo común (Carduelis cannabina). Es un ave cantora que tradicionalmente se ha capturado en el pueblo junto con jilgueros, verdecillos, verderones y lúganos para silvestrismo.

Es también una especie gregaria que forma bandos mixtos a veces con jilgueros. En primavera el plumaje carmesí del macho es fácilmente reconocible, siendo más críptico en invierno. Prefiere los espacios abiertos aunque se encuentra también en otros hábitats. 

Se alimenta mayormente de semillas, aunque en época de cría captura insectos para alimentar a su prole.

Su mayor amenaza es la intensificación de la agricultura con su empleo de herbicidas y plaguicidas.

Pardillo en plumaje invernal.

Y el último de esta lista por ahora es el pinzón vulgar (Fringilla coelebs), el "pinzote". También es un ave canora que se ha capturado, aunque en mejor medida para ave de jaula. Es un ave con dimorfismo sexual, que os recordamos que son especies en las que macho y hembra son manifiestamente diferentes. 

Suele habitar en zonas arboladas, incluido los parques y jardines. Es un aves omnívora, se alimenta tanto de semillas y frutos como de insectos. 

Hembra de pinzón vulgar

Macho de pinzón vulgar

A modo de resumen de los tres artículos de esta serie de nombres vernáculos de algunas aves de Gibraleón os dejamos esta lista.
  • Abubilla = Bobita
  • Alcaudón común = Picapuerco
  • Garcilla bueyera = Espuergabuey
  • Lavandera blanca = Pipita
  • Mosquitero = Mosqui
  • Petirrojo = Calderita
  • Verdecillo = Chamariz
  • Verderón común = Verdón
  • Rabilargo = Rabuo
  • Cernícalo = Cerranícalo
  • Bisbita = Kiki
  • Curruca cabecinegra = Saltajaras
  • Tarabilla común = Cagarrope
  • Carbonero común = Cerrojito
  • Arrendajo = Gallo de monte
  • Oropéndola = Gurupéndola
  • Chotacabras = Zamalla
  • Cogujada = Cuturubía
  • Estornino = Tonino
  • Pardillo = Jamaz
  • Pinzón vulgar = Pinzote
Esta es una lista abierta, si algún lector quiere aportar algún nombre que se nos haya pasado o alguna corrección o comentario, estaremos encantados de rectificar y completar.

Los nombres vernáculos de las especies de animales, plantas u otros seres vivos forman parte de nuestra cultura y patrimonio y como tales deben ser sujetos de difusión, puesta en valor y conservación para que no se pierdan para siempre. 

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viernes, 19 de febrero de 2021

Consumismo ecológico (III)

Estratos de cuarcita en las orillas del río Odiel a su paso por Gibraleón

Tercera y última entrega del artículo de Juan Luis sobre el consumismo ecológico. En esta ocasión comparte con nosotros sus ideas y argumentos en favor de los parque urbanos y los geoparques. 


"Hemos estado intentando a lo largo de estas anteriores entregas poner a disposición del lector una serie de propuestas sostenibles para el disfrute de la naturaleza como mejor se merece. Ofrecimientos que aportan calidad de vida y bienestar físico y mental y nos alejan del tedio semanal, apartándonos del hábito costumbrista con el que el ser humano camina hacia la redundancia en su devenir diario.

Con los supuestos que a continuación se van a exponer se pone fin a un breve recorrido a través de un amplio catálogo de oportunidades dispuestas a ser descubiertas por la ciudadanía y dispuestas para la práctica, goce y la satisfacción de quien tenga la oportunidad de realizarlas. Sólo nos hemos limitado a nombrar quizás a las más representativas pero el elenco es, afortunadamente, muy extenso y variopinto.

Rutas urbanas naturales y saludables.

Afortunadamente cada vez son más las localidades, en especial las grandes urbes, que generan políticas y acciones comprometidas con el medio ambiente y que ofrecen a la ciudadanía la existencia de pulmones verdes dentro de las propias ciudades para el disfrute de familias y particulares sin necesidad de un desplazamiento en coche más allá del fin de semana. Porque la semana tiene siete días. Todos iguales de importantes y todos con la posibilidad de sacarles el jugo necesario.

La expresión grisácea que ofrece cualquier metrópolis repleta de grandes bloques de pisos y envueltas en esa aura lánguida que deprime el alma y el espíritu de todas aquellas personas que las habitan, obliga a que la población de las mismas haya asimilado comportamientos huraños y mecanismos automatizados como si se tratara de robots humanizados.

Todas esas conductas interiorizadas hacen que los momentos de ocio y esparcimiento de los residentes se concentren en centros comerciales donde la oferta es completa con zonas infantiles, de restauración, diversión y compras con un ingente aparcamiento para que no exista ningún tipo de problema a la hora de estacionar el vehículo (uno de los grandes inconvenientes existentes en todas las ciudades).

Pero como se insinuaba al principio, la proposición arcaica que sugieren las ciudades parece haber pasado a mejor vida. Esta idea o proposición no es algo novedoso aunque pueda parecer una invención contemporánea. Todo el mundo conoce de la existencia en grandes ciudades como Madrid o Nueva York de grandes extensiones de terreno que aportan el frescor necesario para que el contacto con la naturaleza pueda producirse lejos de ella. El parque de El Retiro o Central Park son ejemplos clarificadores de un aporte de vitalidad en mitad del acontecer rutinario de la inercia cosmopolita. Una visual esmeralda a vista de dron que colorea la superficie monótona y simple de las tonalidades invernales en las que parecen habitar las grandes metrópolis durante todo el año. Porque sin esas tonalidades cetrinas, todo sería aburrido y plomizo.

Pero no hace falta irse tan lejos. Ni tan siquiera atravesar Despeñaperros ni cruzar la inmensidad del océano Atlántico para comprobar la existencia de extensiones repletas de naturaleza, de vida, de complejas relaciones biológicas, de conexiones ecológicas…en ciudades cercanas a nuestro entorno. El Parque de María Luisa en Sevilla o el Parque Moret ubicado en Huelva y de más reciente presencia en comparación con los otros patrones, son otros dos firmes argumentos en la trama que nos ocupa. Toda una amalgama de oportunidades las que nos brindan estos emplazamientos para el entretenimiento y la ocasión de entender y conocer los sorprendentes engranajes bióticos que la fauna y flora allí presentes otorgan a dichos enclaves.

Muro San Felice de Circeo en Gibraleón

De hecho, una de las actividades que se pueden ofertar son las rutas ornitológicas que en consonancia con la educación ambiental (sin lugar a dudas una hermosa y útil herramienta a nuestra entera disposición para provocar cambios drásticos en conciencias obsoletas y oxidadas) experimentando la unión de paisajes naturales y culturales como telón de fondo junto a la observación de aves junto a expertos guías locales. De igual manera, el disfrute de las especies botánicas de estos paisajes urbanos servirá para conocer de primera mano las utilidades e importancia ecológicas de las mismas, no siendo muy descabellado la aparición de una guía en formato digital que nos oriente en el caso de que pretendamos descubrirlas por nuestros propios medios y en función de nuestras inquietudes.

Además, estos espacios se han diseñado para el uso y disfrute de una amplia gama de devoradores naturales. Podemos cruzarnos con personas que aprovechan la baja dificultad de su trazado para pasear de manera habitual. También es el lugar idóneo y elegido por los runners para su entrenamiento personalizado alejándose de los peligros característicos de la ciudad: el dióxido de carbono de los escapes de los vehículos, la agresividad de los conductores que no respetan diversas señalizaciones de restricciones de velocidad así como semáforos en rojo o pasos de peatones, aglomeraciones de gente en determinadas vías que se vuelven intransitables, interminables parones, excrementos caninos en cualquier acerado que hacen de una simple carrera un complejo slalom, el castigo que pueden sufrir las articulaciones al correr siempre por superficies duras como el asfalto o las aceras.

Se trata de un espacio destinado también para utilizar medios de locomoción sostenibles como bicicletas o patinetes. En alguno de los mencionados podemos entretenernos en coche de caballo e incluso regocijarnos con un atípico e inusual paseo en barca.

Geoparques.

La tierra nos relata su milenaria historia a través de sus instantáneas. Un geoparque es la fotografía de un territorio que presenta un patrimonio geológico notable, excelso y que es el eje fundamental de una estrategia de desarrollo territorial basado en la educación (ambiental) y el turismo (sostenible y geológico). Dos de los pilares más importantes para entender y comprender la evolución económica de nuestro país a través del legado que hemos heredado y que tenemos la obligación de proteger, cuidar y poner en valor.

Basta con una simple mirada a la superficie terrestre para comprobar que dicha panorámica tiene mucho guardado y escondido. Presenta un secreto a voces que necesita vomitar de sus entrañas. Tiene lo que podemos definir como una historia geológica filmada en su capa más externa. El estrato más visible pero en ocasiones el que más calla. El silencio atronador que la geología mima. Y es ese silencio precisamente, el que tiene que ser escuchado a voces por la sociedad. Las mejores historias precisan de ser conocidas y reconocidas. Así, si a toda esa información acumulada se le aporta un factor didáctico y pedagógico, otro elemento de progreso y un constituyente relacionado con la conservación, estamos esculpiendo milímetro a milímetro la definición que expusimos anteriormente de geoparque.

España alberga en la actualidad un total de 15 geoparques mundiales reconocidos por la UNESCO, espacios naturales con una hermosura exquisita, genuina y diferente que pasamos a enumerar para su puesta en conocimiento:
  • Sierras Subbéticas (Córdoba)
  • Cabo de Gata-Níjar (Almería)
  • Sobrarbe (Huesca)
  • Costa Vasca (Guipuzcoa)
  • Sierra Norte (Sevilla)
  • Villuercas-Ibores-Jara (Cáceres)
  • Cataluña Central
  • Molina y el Alto Tajo (Guadalajara)
  • Isla de El Hierro
  • Lanzarote y Archipiélago Chinijo
  • Las Loras (Burgos y Palencia)
  • Orígens (Lérida)
  • Montañas de Courel (Lugo)
  • Maestrazgo (Teruel)
  • Granada

Descubriremos viejos fondos marinos ahora fosilizados en la roca caliza. Nos sorprenderemos ante el espectacular resultado del choque tectónico entre África y Europa. Tendremos que deleitaremos con un paisaje montañoso de relieve abrupto y rebosante de vida. Conoceremos el flysch y su alternancia de capas de rocas duras y blandas que facilitan una erosión diferencial. Podremos visitar una explotación minera y visualizar cascadas y saltos de agua donde habitan medusas. Disfrutaremos de la combinación de monte bajo con robles y castaños al amparo de fósiles que inmortalizan el transcurrir del tiempo. Sentiremos cómo nuestros ancestros habitaron cuevas donde antes se hacía patente la presencia de las aguas oceánicas.

Destaparemos cañones con fósiles marinos y bosques petrificados. Localizaremos la mayor concentración de conos volcánicos que favorecen paisajes de pura geodiversidad. Quedaremos atrapados ante cientos de volcanes en un paisaje de innegable singularidad. Gozaremos de dólmenes neolíticos, yacimientos de la Edad de Hierro y mucha naturaleza salvaje. Saborearemos una tierra donde antaño se constata la presencia y el legado de dinosaurios. Recorreremos tierra de pizarra donde el Camino de Santiago se perfila entre valles, cañones y cumbres. Encontraremos importantes yacimientos arqueológicos entre la tranquilidad que aportan poblaciones escondidas y acogedoras. Evidenciaremos la acción antrópica de transformar vida en desierto e inspeccionaremos las casas-cueva que se conservan como un patrimonio arraigado.

Como ha quedado de manifiesto, comprender todo lo que nos puede aportar un geoparque es una experiencia realmente incomparable y significativa. ¿Te lo piensas perder?

Para finalizar quisiera hacer una mínima intromisión en lo que conocemos como Turismo geológico o geoturismo, concepto muy relacionado con el anterior, destacando la existencia en España de numerosas iniciativas, ofertas turísticas que tienen en la geología o en un elemento geológico su motivo principal de atracción. El patrimonio geológico y minero tiene un alto potencial para la creación de este tipo de inventivas, cuyo número va en aumento. Su interés pudo verse de manifiesto en la última edición de Master Chef Junior con una prueba de exteriores en la Cueva del Soplao (Cantabria), un enclave digno de visitar y que pude comprobar in situ en 2019 En la provincia de Huelva podemos destacar la archiconocida Gruta de las Maravillas en Aracena o el Museo Minero en Riotinto con su peculiar tren minero y la visita a la galería y a la corta de la mina de Peña del Hierro en la localidad vecina de Nerva como principales llamamientos, importantes focos turísticos de las comarcas que encabezan respectivamente y que estamos obligados a visitar por su extrema belleza."

Juan Luis Martín García.


De la importancia de tener y mantener espacios verdes, con el suficiente tamaño y el suficiente equipamiento, en las cercanías o el interior de los pueblos y las ciudades como para cubrir las necesidades de "ocio de naturaleza" de la población es algo que poca gente duda. En el caso de los geoparques la situación es más compleja ya que la geología no goza de tantos adeptos como lo son los amantes de animales y plantas.

Gibraleón perdió una gran oportunidad de tener un parque urbano central cuando se realizó la fusión de los tres parques de una manera "chabacana" dando más importancia al hormigón y al alquitrán que a las plantas. Si aquel naranjal que había entre la plaza de los leones y lo que ahora es el pabellón se ubiese convertido en una cosa diferente.....Un parque donde el color que prima no es el verde....no es un parque...es un espacio para juegos infantiles y terrazas donde tomar café. Dedicaremos próximamente una entrada en este blog a este "problema".

Por otro lado, desde el punto de vista geológico, Gibraleón también ofrece muchos sitios de tremendo interés como por ejemplo las orillas del río Odiel, donde es posible descubrir pliegues y fallas.

Estamos ante los tres problemas principales del patrimonio de Gibraleón, el desconocimiento, la desidia y la no priorización de su conservación. ¿Hasta cuándo?

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jueves, 11 de febrero de 2021

Una estación de anillamiento de esfuerzo constante en el sur: la Laguna de Fuente del Rey.

Hembra de martín pescado (Alcedo atthis) en las manos de Sarry

Esta semana os traemos un artículo que habla de anillamiento de aves, pero en realidad habla de recuperación y de acción ciudadana. Habla de cómo un lugar depauperado y abandonado se convierte en un lugar lleno de biodiversidad gracias al esfuerzo ciudadano y al empeño por devolver a un estado natural un enclave que estaba perdido. Y cómo ese lugar es a día de hoy una fuente de información y formación sobre las aves y su conservación.

Nos habla de la Laguna de Fuente del Rey José Antonio Sarrión "Sarry", pajarero infatigable. Licenciado en Ciencias Ambientales y anillador. Conservador a ultranza y amigo de sus amigos. Siempre dispuesto a dar una vuelta por dondequiera que vuele un ave, ya sea Doñana o Tarifa, si es con un par de latas de cerveza mejor. Aquí os dejo con él.

"En el término municipal de Dos Hermanas se encuentra la barriada de Fuente del Rey y su parque urbano, a escasos 15 minutos de la ciudad de Sevilla. Ambos reciben su nombre de la laguna, enclave que fue recuperado por los vecinos con el apoyo del ayuntamiento, y que en años anteriores había sido un antiguo vertedero. Con la implicación de los vecinos, la asociación “Amigos de la Laguna” y la colaboración del Ayuntamiento de Dos Hermanas, fue posible la rehabilitación de este pequeño humedal de unas seis hectáreas de extensión, aproximadamente.

Observatorio de la Laguna del Rey, utilizado como centro de anillamiento cunado la meteorología así lo aconseja

Este paraje está conformado por una laguna alimentada por varios manantiales que rodea una isla central y está a su vez coronada por un bosque mixto de tarajes, olmos, álamos y un pequeño bosque mediterráneo de especies como el lentisco, acebuche o labiérnago. Su particular ubicación, cercana al encauzamiento del río Guadaíra, la hace particularmente atractiva para la avifauna, convirtiéndose así en un lugar de invernada y paso migratorio habitual de muchas de las aves que se encuentran por los alrededores, además de ser un lugar idóneo para otras especies residentes, que tienen en esta laguna su lugar de reproducción en época primaveral. Estas peculiares características de la Laguna de Fuente del Rey, además de su comodidad de acceso, fueron determinantes para establecer una Estación de Anillamiento de Esfuerzo Constante (EEC) con el propósito de llevar a cabo un estudio a largo plazo por parte de anilladores científicos.

Este tipo de estaciones de anillamiento surgen en los años 70 en las Islas Británicas, dado el interés por recopilar en diversos lugares del territorio información útil sobre fenología, patrones de productividad y supervivencia de los individuos, con la coordinación de distintos programas a nivel nacional, europeo e internacional.

Sarry a la izquierda y Julio Rabadán a la derecha durante una jornada de anillamiento.

En resumen, una EEC es un lugar en el que se anillan aves con una metodología estandarizada para poder realizar estudios a largo plazo de las fluctuaciones de las poblaciones de aves residentes, migradoras e invernantes.  El método de captura de las aves consiste en la instalación de redes japonesas, que deben ser utilizadas en mismo número, ubicación y tiempo de apertura en cada una de las sesiones de anillamiento. Su valor para estudios científicos hace que numerosos programas de seguimiento cuenten con ellas como herramienta principal, como el programa PASSER de SEO/Birdlife o la red de Estaciones de Monitorización de Aves Nidificantes (EMAN) de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Ambos proyectos se realizan durante la época reproductora con la metodología descrita anteriormente.

La EEC Laguna de Fuente del Rey inició su andadura a principios de diciembre de 2019, tras un periplo de varios meses, donde los anilladores responsables estuvieron explorando localizaciones óptimas para colocar las redes, actividad que precisa de un estudio pormenorizado. La correcta elección de las ubicaciones de las redes es clave si se pretende obtener una muestra representativa de la avifauna que presenta la laguna. En este caso, se ha dispuesto un total de 8 redes de 12 metros de largo en los alrededores de la laguna y dentro del bosque mediterráneo, intentando en la medida de los posible abarcar el mayor número de hábitats representativos del entorno.

Hembra de camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula)

El primer programa donde participa la EEC Laguna de Fuente del Rey fue el de Monitorización de Aves Invernantes (EMAI) de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, cuyo objetivo principal es dar a conocer la tendencia de los principales parámetros poblacionales de las aves más comunes durante el periodo invernal: tamaño de la población, estructura de la población según clases de edad y sexo y supervivencia.

La EEC Laguna de Fuente del Rey también participa en el programa EMAN de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que tiene como objetivo mejorar el conocimiento sobre fenología, distribución y éxito reproductor de las aves que se reproducen en la laguna, con una periodicidad en las sesiones de anillamiento de cada 15 días y con unas horas de esfuerzo fijadas, tal como ocurre con el programa EMAI.

Sarry extrayendo un ave de la red japonesa.

Otro proyecto al que se suma la EEC Laguna de Fuente del Rey es el Programa IBERMUDA, organizado por todas las entidades de anillamiento científico del territorio nacional, con la intención de mejorar el conocimiento sobre la muda de plumaje de los paseriformes locales. Y esto hace que todo estos programas a los que se suelen adherir las EEC, como es el caso de la Laguna de Fuente del Rey, sean un lugar de aprendizaje continuo sobre las aves y por consiguiente un espacio para formar nuevos anilladores por su metodología y estandarización de las sesiones de anillamiento científico.

Todo este trabajo, que ha sido realizado con la ayuda de anilladores expertos y en formación y de voluntarios, algunos de los cuales son de la propia barriada, ha promovido que se mantenga activa esta EEC en el entorno del área metropolitana de Sevilla, con muy buenos datos tanto en capturas como por la constatación de la presencia de nuevas especies que no se encontraban citadas en la Laguna de Fuente del Rey; y sobre todo en mejorar el conocimiento de su biodiversidad."

José Antonio Sarrión "Sarry"

Enlaces:

EEC Laguna de Fuente del Rey

Página oficial de la Laguna de Fuente del rey – Ayuntamiento de Dos Hermanas

Proyectos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi

Observation.org – Laguna Fuente del Rey

Qué buena iniciativa esta de recuperar un enclave natural por parte de la implicación de los vecinos y con apoyo del ayuntamiento de Dos Hermanas, no hay duda de que es un ejemplo a seguir. 

En Gibraleón también hay lugares de alto valor natural que necesitan de una rehabilitación y conservación. Se nos ocurren varios por poner algunos ejemplos: 

  • La zona de la Isla, cercana al Paraje Natural de Marismas del Odiel, plagada de basuras, escombros y de eucaliptos que ahogan a los pocos alcornoques que aún quedan como recuerdo de épocas pasadas. 
  • El arroyo del Tejar igualmente plagado de basuras y avocado a ser un canal hormigonado con solo una mínima representación de la biodiversidad que podría volver a albergar.
  • La vía verde litoral en el más absoluto estado de decadencia y abandono.
  • Y para remate, el elefante blanco en que se ha convertido la obra de construcción de la presa de La Alcolea.
Son solo algunos ejemplos. Ojalá desde estas humildes páginas que escribimos cada semana seamos capaces de contribuir a que se remuevan conciencias y voluntades para recuperar y conservar el gran patrimonio natural con el que cuenta Gibraleón. 

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sábado, 6 de febrero de 2021

Consumismo ecológico (II)

Vistas de Somiedo (Asturias) con Pola de Somiedo al fondo.

Hoy os traemos la segunda parte del artículo de Juan Luís Martín sobre el consumismo ecológico. En esta ocasión nos comparte sus reflexiones acerca del turismo ecológico. 

"Hace algunas fechas dejamos en el aire las posibles alternativas que se nos pueden presentar para engullir sostenibilidad mientras disfrutamos de las infinitas posibilidades que nos ofrece el entorno natural que nos rodea. Hablamos de birdwatching y de actividades de senderismo advirtiendo que la oferta es lo suficientemente amplia como para no aburrirse nunca jamás. Basta con que seamos capaces de atinar con la opción que más se asemeje con nuestro espíritu aventurero o presente más afinidad con nuestras inquietudes cotidianas.

Dado el carácter que se le presupone, el impacto que en diferentes ámbitos de la sociedad produce y la repercusión mediática que genera, así como las expectativas que depositamos en él, se ha creído conveniente que este artículo sea monopolizado por una actividad que venía creciendo a un ritmo vertiginoso (aunque las secuelas que la pandemia por Covid-19 está produciendo en todos los sectores a nivel mundial también le está afectando en demasía). Nos estamos refiriendo a una forma muy demandada en la última década enclavada en la parcela turística, pero vista desde un panorama más amplio que el clásico horizonte en el que se encasilla, pues vamos a procurar enfocarlo desde la sostenibilidad y el disfrute naturales.

Vertiente sur de la Sierra de Gredos

Podríamos denominarlo Turismo Rural aunque exactamente no sería el vocablo más concreto para definirlo, pues éste es un concepto, afortunadamente, demasiado amplio. También se le puede reconocer como turismo de interior y/o de naturaleza, ecoturismo o turismo ecológico. Evidentemente, una opción muy diferente a la típica de sol y playa y a otras alternativas clásicas del archiconocido turismo de masas y más sabiendo que con el panorama actual, viajar es especialmente difícil en este momento, por lo que el turismo de interior está más de moda que nunca (algo bueno tendría que tener la pandemia de la Covid-19).

Suele tratarse de un turismo de cercanía (aunque no tiene por qué) y es un enfoque de las actividades turísticas en el que se ofrece la observación (a la par de la concienciación por la conservación) del medio natural. Es un estilo de turismo alternativo (no mejor que otra cualquiera, simplemente diferente), algunas tendencias lo califican como que promueve un turismo “ético”, digamos también sensible, agitador de conciencias arcaicas y en el cual se presume como primordial el bienestar del medio ambiente natural a través de la aplicación de criterios de conservación, sostenibilidad y preservación.

Observadores de osos en Somiedo

Las condiciones en las que se pueda permitir el viajar cuando veamos la luz al final del túnel ocasionado por la pandemia y las medidas que vamos a tener que seguir manteniendo durante más tiempo del esperado y/o deseado (como el uso de mascarilla y otras medidas anticovid como un posible distanciamiento de seguridad entre personas) desembocarán en un aumento del uso del transporte privado en lugar del público, lo que favorecerá viajes de menor distancia (como presumíamos con anterioridad) en los que se evitarán multitudes, ello permitirá (re)descubrir la España menos conocida, destacando en ese aspecto todo lo que el turismo sostenible nos puede ofrecer en nuestro país en cualquiera de sus autonomías.

Hemos advertido previamente el carácter tan distinto y peculiar (ahí reside la mayor parte de su propio encanto) que caracteriza a este tipo de oferta hotelera y por ello resulta necesario e imprescindible incluir desde los enclaves en los que se encuentran ubicados (teniendo en consideración la dificultad en algunos de ellos relacionados con los accesos y las panorámicas -de postal- que nos regalan) hasta las dependencias y estancias en las que pretendemos alojarnos (las gigantescas construcciones con decenas de plantas en las que se hacinan cientos de habitaciones son inconcebibles en este sentido), apuntalando el mobiliario y las comodidades que ofrecen, pasando por la excelente gastronomía que podremos degustar (y que en la mayoría de los casos se aleja del típico buffet en el que se piensa más en el paladar de la persona procedente del extranjero que visita nuestro país y a quien intentamos atraer con sus platos favoritos y sus alimentos más característicos, dando una vez más muestra de que paulatinamente vamos perdiendo nuestras señas de identidad más reconocidas).

Braña de Mumian en Somiedo.

Y descubriremos sensaciones diferentes, únicas, imperceptibles en otras condiciones. Nos enriqueceremos de pequeños grandes matices no muy comunes ni presentes en nuestra ración diaria de vida. Nuestros sentidos, obsoletos y atrofiados por el devenir cotidiano, descubrirán un nuevo enfoque. Otra perspectiva. Con una orientación diametralmente opuesta a la que sucumbe ante la rutina. Sólo hay que armarse de valor y cambiar el rumbo de nuestra inercia habitual. Esa querencia que nos aleja del magnetismo atrayente del campo. Basta con modificar nuestras pautas sedentarias y el automatismo tatuado en nuestros comportamientos prácticamente invariables. El movimiento se demuestra andando…

Acercándonos a la naturaleza, respiraremos aire puro alejado de la polución urbana, distanciado de los gases de invernadero emitidos por el parque automovilístico de cualquier ciudad y los gases asfixiantes que hacinan la atmósfera más próxima a la población procedentes de poderosas industrias. Evitaremos el ruido y el ajetreo comunes a cualquier calle de un municipio, ese murmullo intrínseco que asumimos y apenas apreciamos pero que cambiaremos por el rumor del agua, el trinar de los fringílidos o por el silencio atronador de la desconocida tranquilidad que otorga el medio natural.

Familia de osos en Somiedo (Asturias)

Despertaremos por la acción del sol colándose por cualquier rendija de las ventanas y podremos saborear instantáneas irrepetibles en las que no vislumbremos el hormigón y acero típicos de la metrópolis que nos engulle en el día a día, una urbe gris que nos absorbe y ralentiza nuestra capacidad sensorial. Acariciaremos el atardecer con la yema de nuestros dedos en pleno acercamiento con la naturaleza. Busquemos la senda que nos conduzca hacia lo verde porque estaciona en nuestro propio bienestar, alejándose de pensamientos relacionados con las frustraciones que, en abundancia, la semana laboral nos confiere.

Y disfrutaremos en familia de eventos y actividades en contacto con diferentes hábitats y ecosistemas, conviviendo con su fauna y flora a la vez que las respetaremos e intentaremos comprender todos los comportamientos descubiertos a través de las relaciones tróficas y ecológicas que los mantiene firmemente unidos. Toda una experiencia digna de experimentar y que una vez tanteada, se convertirá en sanamente adictiva para nuestro propio organismo, así como para una mente inmersa en un continuo ejercicio de agotamiento demoledor.

Disfrutando de la gastronomía local en Cudillero (Asturias)

Nuestro país se caracteriza por estar repleto de localidades y zonas naturales que a pesar de la gran belleza que presentan, están muriendo en el olvido (lo que algunos han definido como desierto demográfico fundamentándose en dos grandes indicadores: la escasa densidad demográfica y la elevada edad de la población). La importancia del turismo rural está ligada a ser un sector que ha dinamizado el medio rural, le ha dado sentido a una población y a unos lugares agonizantes, donde se han llevado a cabo importantes inversiones económicas para acondicionar los alojamientos para el disfrute de los visitantes. Y además, ha generado empleo que está facilitando que el despoblamiento rural al que estaban abocados estos municipios se vaya refrenando.

Es sin duda, un regenerador de vida. Como la propia naturaleza que los rodea y que se nos brinda y obsequia para su disfrute en cualquier momento y circunstancia. Y es que en los tiempos que nos ha tocado vivir, en los que hemos tenido que estar un importante periodo del año confinados y recluidos en nuestros respectivos domicilios, la necesidad de potenciar la vida al aire libre se hizo palpable y patente, como así han puesto de manifiesto diferentes estudios científicos. Y si ésta se realiza estando inmersos en plena naturaleza, es la mejor de las opciones posibles. Porque no olviden que regalar naturaleza es regalar vida: rutas, lagunas, fauna, bosques, monumentos y cascadas naturales, flora, pueblos…La naturaleza nunca se detiene ni aunque aflore la pandemia ni a pesar de que ésta nos arrincone. Al contrario, siempre está dispuesta y disponible mostrando su máximo esplendor. Así que disfrutemos de ella, empecemos a conocerla y comencemos a respetarla y quererla."

Juan Luis Martín García

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