sábado, 12 de diciembre de 2020

Rey sin corona

Hace unos años, ya bastantes, cuando Juan Luís y yo compartíamos pupitre en la universidad y andanzas pajareras por Doñana, el lince ibérico estaba avocado a la extinción. Apenas quedaban un ciento de ejemplares y era un animal muy difícil de observar, tanto que le llamábamos "el fantasma ecológico". Por fortuna las cosas han mejorado y la situación actual deja lugar a la esperanza. La sociedad y la política han decidido apostar por la conservación de este magnífico ser. 

En este artículo Juan Luis hace una reflexión sobre la situación del lince ibérico, sus amenazas y su situación para acercar al lector o lectora un poco más al felino más amenazado del planeta.

"Cuando nos preguntan cuál es el primer felino que se nos viene a la cabeza (y no vale gato como revelación) sin apenas exigir ejercicio al raciocinio (aspecto que no nos debe de coger mucho por sorpresa), casi con toda seguridad en la mayoría de los casos responderíamos con el león. El rey de la sabana, inmortalizado como tal por Disney, con su característica melena es una apuesta segura. Aunque muchas contestaciones pueden elegir al tigre por lo hermoso de su pelaje rayado negro y anaranjado, único para cada individuo y que puede catalogarse como su huella digital o arriesgar por la velocidad del guepardo (el Usain Bolt en términos faunísticos), desafiar a la lógica con el dios del inframundo en la cultura maya, el jaguar (inspiración que dio nombre a una gran banda de rock mexicana –Jaguares- que invito a que escuchen para su deleite musical), o en menor medida optar por el sigilo de la pantera, la adaptación y el mimetismo del leopardo o por el puma, quizás porque nos recuerda a una marca de ropa deportiva.

Opciones válidas todas. Sin discusión alguna. Pero yo me quedo con el lince ibérico (Lynx pardinus). No sé si será por el sentimentalismo que produce la cercanía geográfica de su hábitat ligado a Huelva y al entorno de Doñana, que lo convierte prácticamente en un endemismo, puede que sea por sus pintorescos pinceles que rematan sus orejas, por la frondosidad de sus barbas que se prolongan hacia abajo por ambos laterales del rostro o por su pelaje moteado apto para el camuflaje que lo convierten en un animal fastuoso; o tal vez por la dificultosa existencia y su peliagudo porvenir unido al declive de la especie de la faz del planeta puesto que estamos hablando del felino en mayor riesgo de peligro de extinción de la Tierra.

Desde pequeño he convivido con la incesante lucha de este depredador mediano por no desaparecer. Quizás por ello lo tenga tan arraigado en mi subconsciente y sea precisamente ese sufrimiento y esas ganas de sobrevivir lo que hacen que tenga especial debilidad por esta especie. Muchos han sido los problemas que se han cebado por intentar conseguir que el lince ibérico engrosara la extenuante lista de especies extinguidas. Desde la fragmentación del hábitat a través de la presencia de infraestructuras (principalmente carreteras) que dificultan su campear por el medio natural y que provoca que un gran número de ejemplares hayan sido víctimas de atropellos (se ha intentado eliminar este grave contratiempo con la construcción de pasos de fauna que eviten el acceso de los animales a las carreteras).

Destacar en este aspecto, el hallazgo el 04/05/2004 del cadáver del ejemplar de hembra de lince llamada Telma (nacida en Coto del Rey en el Parque Nacional de Doñana) en la carretera que une Gibraleón con San Bartolomé de la Torre, cuya causa de la muerte fue la fractura craneal aguda y múltiples hemorragias compatibles con el traumatismo producido por el golpe de un vehículo aunque en este caso es resaltable destacar que el animal previamente había recibido dos disparos con perdigones descubriéndose en la necropsia hasta un total de 22 de ellos. Recorte de prensa aquí. Informa de la necropsia aquí. 

Fuente: Revista Quercus. Especial Life+ Iberlince Como podemos comprobar en este mapa, Gibraleón es zona de paso de linces entre las poblaciones de Doñana y las de Portugal. Ya han aparecido ejemplares atropellados en la Zarza y Calañas sin olvidar el caso de Telma anteriormente comentado y El término municipal de Gibraleón está dentro de la zona de distribución en 1960.

De vital importancia para entender la devaluación hasta registros exiguos de la población de lince es hacer especial hincapié en la relevancia de que la aparición de la enfermedad vírica hemorrágica y la mixomatosis redujeron considerablemente y de manera drástica la población de su principal presa y base de su dieta alimenticia, el conejo, condenando a morir de hambre o inanición a muchos ejemplares.

La alteración y transformación de su hábitat característico, el monte mediterráneo, por plantaciones de pinos y eucaliptos es una de las principales causas de la destrucción del mismo y teniendo en consideración que el lince ibérico es un especialista de hábitat, dichas modificaciones afectan de forma muy adversa en su población provocando su dispersión hasta zonas alejadas de su entorno más característico y transitando por ecosistemas diferentes por los que deambulan desorientados (recordar el episodio acaecido en la población de Rociana del Condado que se hizo viral en redes sociales en el que un ejemplar joven de lince ibérico recorría las calles de ese municipio onubense hasta que fue reducido y capturado en el zaguán de una vivienda para su posterior puesta en libertad).

También es preciso comentar que su reducido número de especímenes (aunque afortunadamente parece que en los últimos años la tendencia de la especie es a aumentar su número de individuos) ha provocado la aparición de problemas relacionados con la endogamia (reproducción entre individuos de ascendencia común), cuyas principales consecuencias negativas son un mayor riesgo de genes indeseables, facilidad en la propagación de enfermedades por la pérdida de respuesta del sistema inmune y una reducción de la propia diversidad genética de la especie que en el peor de los casos la hubiera abocado al ostracismo.

No podemos olvidarnos (ni tampoco obviar) la amenaza constante que supone la especie humana. Ya hemos comentado la manera involuntaria de causar la muerte de linces en forma de atropello pero también se producen muchas (demasiadas) de un modo totalmente intencionado mediante el uso de venenos y de técnicas ilegales y no selectivas de caza e incluso furtivismo, ya que ven en el lince un competidor en la captura de los conejos que quedan en la naturaleza.


Un episodio a destacar en este sentido (pero por su carácter dañino) fue la localización del ejemplar llamado Marvel el 28/12/2018 (y no se trata de ninguna inocentada) muerto acribillado por un disparo a bocajarro y en cuya necropsia aparecieron más de 300 plomos de escopeta.

Además, el ser humano ha jugado un rol decisivo (y nocivo) en la salvación del lince ibérico por la carencia en la concienciación y sensibilización de la ciudadanía para con esta especie. Muchas han sido las críticas que no conciben que se hayan destinado desde diferentes políticas de protección y salvación de la especie fondos públicos para la recuperación de la población de un gato. Muchas otras opiniones han reprochado que dichas medidas económicas pudieran haber ido destinadas a otros sectores y otras prioridades aplicadas a la ciudadanía. Todas las posturas son respetables pero en este sentido perfectamente reprochables por muchos y diversos motivos.

Importante resaltar que el lince ibérico se considera en conservacionismo como una especie paraguas, es decir, su conservación implica indirectamente la protección de su hábitat, el aludido monte mediterráneo, y de las especies que existen a su vez dentro de este tipo de hábitat menos conocidas. Se considera por tanto, una especie prioritaria, por lo que para su protección es necesario que se designen zonas especiales de conservación, los LICs (Lugares de Interés Comunitario) dentro de la Red Natura 2000, protegiendo así indirectamente al monte mediterráneo y su fauna asociada.

Desde el punto de vista ecológico, el lince ibérico ejerce el papel de gran depredador frente a la abundancia de mesodepredadores (depredadores de rango intermedio situados en la mitad del nivel trófico que normalmente se alimenta de animales más pequeños) como el zorro o el meloncillo, disminuyendo en este sentido la presión que existe sobre la principal presa base, el conejo de monte, que también es la presa básica de otra especie ibérica también fuertemente amenazada, el águila imperial.

Podemos enunciar también el hecho de que el lince ibérico es parte esencial de nuestro patrimonio y legado naturales, al igual que lo pueden ser en nuestra riqueza cultural monumentos y construcciones históricas, obras literarias o pinturas y esculturas; motivo fundamental por el que debemos de contribuir a su protección y conservación e invertir en ella sin pararse ni un mísero segundo a pensárselo. Es una seña de identidad de toda una región debido a lo definido de su localización y a lo reducido de sus poblaciones que se concentran en el entorno privilegiado de Doñana, Sierra Morena y Montes de Toledo.

Fuente: Revista Quercus. Especial Life+ Iberlince

Afortunadamente y como se explicó con anterioridad, la eficacia de las medidas que se han tomado y el esfuerzo que desde distintas administraciones y organizaciones se ha realizado para la recuperación poblacional de la especie están surtiendo efecto. En el año 2002, la población en libertad en la Península Ibérica era de 94 ejemplares, en 2015 alcanzaba la cifra de 400, en 2018 se censaron 686 en libertad y según estimaciones de WWF en el 2019 el censo superaba ya los 800 linces. Es crucial hacer todo lo posible para evitar que nuestro lince ibérico vuelva a ser destronado. Este artículo es únicamente un alegato a que no bajemos la guardia y valoremos la existencia de un animal tan majestuoso (lo que se puede hacer extensible a cualquier otra especie animal o vegetal cuya subsistencia esté en entredicho). Sin trono ni corte pero rey. Nuestro rey. Sin corona pero monarca. Porque no todos los Reyes tienen que vivir en un palacio."

Juan Luis Martín García

Hemos podido comprobar tras esta lectura que la situación del lince sigue siendo muy complicada aunque el número de ejemplares y de territorios ocupados cada vez es más amplio. Pero a la vez que aumenta el número de ejemplares aumentan las situaciones de conflicto entre el lince y el ser humano, es decir, aumentan los atropellos, aumentan las muertes por disparos, y vaticino que empezaran a aparecer daños al ganado o a las explotaciones cinegéticas (no necesariamente por ser reales), etc... Mi preocupación es que cuando aumente aún más esta situación empezarán a surgir las voces en contra tal como sucede con el oso y el lobo por ejemplo. Si la población del lince sigue creciendo será una buena noticia pero no esperemos que reconquiste todos sus territorios históricos como tampoco van a hacerlo ni el oso ni el lobo. Nos contentaremos con tener un número suficiente para que no genere demasiados problemas. Como dice el refrán popular "Lo poquito agrada y lo mucho enfada".

Página que deberías visitar si quieres ampliar la información de este artículo:

Iberlince

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viernes, 4 de diciembre de 2020

Muerte en el asfalto

 

Petirrojo (Erithacus rubecula) atropellado.

Está claro que las infraestructuras, ya sea de transporte, eléctricas, energéticas o urbanísticas entre otras, causan impactos negativos sobre la fauna. Igualmente está claro, y no hay que ser hipócritas en conservación, que estas infraestructuras son demandadas por los ciudadanos y ciudadanas entre los que nos encontramos la mayoría. Ante este doble argumento que os presentamos, la solución pasa por dos acciones; reducir la demanda a lo absolutamente necesario y que lo absolutamente necesario se construya con todas las medidas oportunas para proteger, corregir y en ultimísima instancia, compensar dichos impactos.

Entre las infraestructuras anteriormente mencionadas las infraestructuras de transporte son, en la Península Ibérica, una de las más importantes causas de pérdida de biodiversidad. Los motivos son varios que vamos a enumerar pero no toca en este artículo tratarlos en profundidad:

  • Pérdida de hábitat por ocupación directa de la superficie.
  • Efecto barrera por los impedimentos para cruzar la vía.
  • Mortalidad por atropellos.
  • Perturbaciones por ruidos, emisiones, luces, etc..
Dentro de todos estos impactos que causan las infraestructuras de transporte hoy nos vamos a centrar en los atropellos de fauna.

Erizo atropellado

Cada año son miles los animales que mueren en nuestras carreteras y caminos. La mayor parte de los casos se trata de especies "comunes", pero a veces nos encontramos con especies en peligro implicadas como osos, lobos o linces ibéricos, siendo en algunas ocasiones los atropellos los principales causantes de la situación "decadente" de la especie.

En España solo se registran oficialmente los atropellos de animales grandes que causan daños en los vehículos y en muchas ocasiones víctimas mortales. En tal caso interviene las aseguradoras que son las mejores estadistas del mundo (les va el negocio en ello). El último dato que hemos sido capaces de encontrar ha sido de un informe que la DGT encargó a la RACC en 2011. Si alguien tiene una estadística más actualizada estaremos encantados de publicarla. En ese estudio sobre 6227 accidentes con fauna implicada estos fueron los porcentajes:

  • Jabalín 32,4%
  • Corzo 22%
  • Perros 21,2%
  • Vacas 4,9%
  • Equinos 4,6%
  • Zorro 4,5%
  • Ciervo 4,4%
  • Ovino/caprino 3,6%
  • Conejo 0,5%
  • Cerdo doméstico 0,4%
  • Gatos 0,4%
  • Aves 0,4%
  • Lobo 0,3% 
Gracias al usuario "Falco Naumanni" del grupo de "Aves nocturnas Ibéricas" podemos actualizar estos datos. Según un informe realizado por la compañía de seguros AXA, que aquí tenéis completo, los datos de 2017 y 2019 son los siguientes:

Como vemos solo se tienen en cuenta los accidentes, no es una estadística de atropellos en general, hay muchos grupos de animales que no saldrán nunca en esta lista (anfibios, reptiles, pequeñas aves, pequeños mamíferos, etc...)

Zorzal común (Turdus philomelos) atropellado en un carril

En este sentido es necesario que exista un seguimiento de atropellos de fauna, por un doble motivo. Primero porque nos puede dar información sobre la distribución de algunas especies que suelen pasar desapercibidas y segundo porque, aunque la mayoría de los atropellos ocurren en lugares al azar sin ningún tipo de condicionante, otros ocurren repetidamente en los mismos lugares y por motivos que se pueden predecir y evitar, como por ejemplo la cercanía de lagunas o charcas, lugares de alimentación o reproducción, etc... 

Para este seguimiento de los atropellos se cuenta con la colaboración de cualquier persona que localice a un animal atropellado. Es una forma de hacer "Ciencia ciudadana" al igual que vimos en el artículo anterior sobre la lectura de anillas a distancia. 

¿Cómo podemos colaborar? En España existe la RISFA (Red Ibérica de Seguimiento de Fauna Atropellada) a través de su blog se pueden mandar datos de observaciones. En el mismo blog os indica la manera de hacerlo. También, muy recientemente (17/11/2020), el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha puesto en marcha el "Plan SAFE" para evaluar la mortandad de fauna por atropellos. Este plan contará con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana y participarán la Asociación Herpetológica Española (AHE), la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) y la Sociedad Española para la Conservación y el Estudio de los Mamíferos (SECEM) que serán las encargadas de coordinar los voluntariados.

También podéis introducir los datos de atropellos a través de la plataforma observado.org de la que hablaremos muy pronto en este blog.

Chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus)

Precauciones a tener muy en cuenta cuando encontramos un animal atropellado:

  • No reduzcas la velocidad bruscamente ni hagas maniobras extrañas al ver a un animal atropellado.
  • Nunca pares el coche si no hay un lugar totalmente seguro (para ti y los demás conductores) donde dejar el vehículo.
  • Si te bajas del coche usa el chaleco reflectante.
  • No camines nunca por el arcén o la calzada.
  • Intentar alejar el cadaver al menos a 15 metros de la calzada (esto se hace para evitar que otros animales carroñeros sean víctimas de otro atropello).
  • Si no es posible alejarlo 15 metros pues todo lo que sea posible.
  • En caso de que estas maniobras no puedan hacerse desde la más absoluta seguridad para nosotros y los demás usuarios de la vía, llamar a la guardia civil y que ellos se encarguen.
  • Si crees que se trata de una especie protegida llamar a la guardia civil en primerísima instancia.
Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) juvenil.

Una vez los datos de atropellos de fauna estén recabados de una forma más completa se podrán localizar "puntos negros" de mortalidad y se podrán implementar medidas para evitarlos o minimizarlos. Aunque en los estudios de impacto ambiental de este tipo de infraestructuras deben quedar recogidas estas medidas y estar realizadas y mantenidas en correcto funcionamiento cuando se construya y se le dé uso a la vía en cuestión, ya sabemos por experiencia que nada ni nadie es perfecto y que puede haber cuestiones que no se hayan tenido en cuenta.

Las medidas más habituales que se emplean para evitar atropellos de fauna y los accidentes que pueden acarrear son:

  • Vallados perimetrales.
  • Dispositivos artificiales de desviación como reflectores o espejos, dispositivos acústicos o repelentes olfativos.
  • Señalización de advertencia.
  • Pasos de fauna tanto inferiores como superiores.
  • Otros sistemas como la gestión de márgenes o la adaptación de pantalla, bordillos, rampas, etc..
Señal de advertencia de paso de linces (Lynx pardinus)

A pesar de estas medidas de seguridad podemos vernos en el caso de que se nos cruce algún animal alguna vez. ¿Qué hacemos en ese caso?
  1. Intentar no ponernos nerviosos/sas.
  2. Frenar para reducir la velocidad del coche lo máximo posible.
  3. Evitar las luces largas para no deslumbrar y desorientar al animal.
  4. Tocar el claxon para advertir de nuestra presencia al animal.
  5. Intentar evitarlo.
  6. Agarra fuertemente el volante y prepararnos para el choque en caso de no poder evitarlo.
Sapo corredor (Epidalea calamita)

Estas medidas son muy eficaces para el caso de mamíferos que están cruzando la vía o para aves que están posadas en la misma. Para otros grupos faunísticos como anfibios  o reptiles puede bastar con reducir la velocidad y esquivarlos. Y para el caso de las aves en vuelo lo mejor es a ir a una velocidad prudente cuando pasemos por hábitat de elevada presencia de aves como humedales o zonas de alimentación.

Con este artículo hemos pretendido conseguir tres objetivos. El primero es dar visibilidad a un problema de pérdida de biodiversidad que actúa como un enemigo silencioso, como ese depósito que pierde agua gota a gota y que no se percibe hasta que está quizás demasiado vacío. El segundo es dar unas pautas de seguridad tanto a la hora de evitar atropellos como de tratar un caso de fauna atropellada. Y el tercero es dar las herramientas para, a través de la ciencia ciudadana, cualquier persona pueda sentirse partícipe de la conservación de nuestra biodiversidad. Humildemente esperamos acercarnos a cumplir alguno de ellos. Gracias. 

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sábado, 28 de noviembre de 2020

Iniciación a la lectura de anillas a distancia

 

Anilla de PVC de lectura a distancia para cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

Ya hemos hablado anteriormente en este blog sobre el anillamiento científico de aves. En el  artículo "Anillamiento en Los Puntales" os hablamos sobre esta disciplina. Os comentamos en qué consistía y cuales eran sus fines. Pero el anillamiento en sí del ave, aunque aporta mucha información biométrica, no es suficiente para obtener los datos oportunos que ayuden a la conservación de las especies. Para ello es necesaria la recuperación del ave anillada, es decir, volver a capturarla. De esta forma los datos obtenidos serán mucho más valiosos ya que aportarán información sobre longevidad, migración, movimientos locales, estatus en la zona, etc...

Esta recuperación es muy complicada para determinadas especies, por lo que se optó por la colocación de otro tipo de anillas que permitiese la lectura a distancia. Estas anillas permiten ser localizadas y leídas a través de prismáticos, telescopios terrestres o fotografía, lo que pone al alcance de muchas personas participar en dicha lectura y sentirse parte de los proyectos de conservación de las aves. 

Para hablarnos de estas lecturas a distancia de las anillas y de qué hacer en caso de encontrar u observar un ave anillada hoy contamos con un artículo de José Manuel Fernández Alfaro "Josema". Josema es graduado en Ciencias Ambientales por la Universidad de Huelva, tiene un Máster en Conservación de la Biodiversidad por la misma universidad, es anilllador y colaborador habitual de Seo/BirdLife (Sociedad Española de Ornitología), la Estación Biológica de Doñana, ANSE (Asociación de Naturalistas del Sureste), GIA (Grupo Ibérico de Anillamiento) y el Aula de Sostenibilidad de la Universidad de Huelva entre otras, además de amigo, colaborador y seguidor de este blog. 

Josema sosteniendo un ejemplar de focha moruna (Fulica cristata)

Sin más dilación aquí os dejamos con el artículo de Josema.

"Para el estudio de las aves, éstas se marcan con anillas como ya se ha comentado en el blog anteriormente, pero estas anillas metálicas son difíciles de ver a distancia y recapturar un flamenco por ejemplo es algo complicado. Por todo esto se han ideado diferentes formas de individualizar al ave a distancia, usando marcas como anillas de PVC con códigos alfanuméricos o combinaciones de colores, marcas alares, collares, etc.

¿Dónde puedo leer anillas?

Las anillas de lectura a distancia, mejor dicho, las marcas de lectura a distancia las puede portar cualquier especie, desde un correlimos común hasta un quebrantahuesos, pasando por una espátula.

Ejemplar de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) con marcas alares.

Espátula (Platalea leucorodia) marcada con anilla de PVC en su pata izquierda y con anilla metálica en la derecha.

Se pueden leer anillas en cualquier lugar donde haya aves, pero para aumentar las posibilidades de lectura hay que aumentar el número de individuos. Buenos lugares para tener la posibilidad de encontrar un ave anillada son: las grandes concentraciones de gaviotas en los puertos, cigüeñas en los vertederos, flamencos en las marismas, etc.

Par de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) portando anillas de lectura a distancia.

¿Qué hacemos si leemos una anilla?

Una vez conseguida la lectura de forma segura o con una foto, esta información se tramita al organismo encargado de la gestión y coordinación a nivel europeo, EURING, para hacer llegar esta información de forma correcta y eficiente hay varios caminos que podemos tomar. Uno de ellos y el más usado es remitir los datos a Estación Biológica de Doñana, en su página web http://anillamiento.ebd.csic.es/ Cuando entramos en este enlace y cliqueemos en "Observaciones" se nos abrirá una página en la que insertar nuestra observación.

Página en la que debemos insertar nuestra observación rellenando los campos.

Una vez insertada la observación se recibe información muy interesante del individuo, como la fecha de anillamiento, el lugar, las observaciones previas, si es un ave anillada de pollo o por ejemplo tras recuperarse en un CREA (Centro de Recuperación de Especies Amenazadas). A continuación, algún ejemplo.


Este es un ejemplo de una espátula (Platalea leucorodia). Como podemos observar es un ejemplar que se anilló como pollo aun incapaz de volar en las Marismas de Isla Cristina en Huelva en 2001. La última observación es del año 2019 por lo que podemos saber que en ese momento tenía ya 18 años (dato de longevidad). otro dato que sacamos de las distintas observaciones es la zona por la que se mueve o se ha movido. En este caso su zona de mayor presencia es la costa occidental de la provincia de Huelva (Isla Cristina, Ayamonte y el Paraje Natural Marismas del Odiel) aunque en marzo de 2006 se la observó en Veta Adalid, entorno de Doñana, en la Puebla del Río (Sevilla). 



En este otro ejemplo, en este caso de una garza real (Ardea cinerea), también anillada de pollo podemos observar que comparando la fecha de anillamiento con la de la última observación, este ave tiene16 años. En este caso sus movimientos están más concentrados dentro del Paraje Natural Marismas del Odiel.


Garza real (Ardea cinerea)

Otra opción, sobre todo para comunicar anillas extranjeras es consultar la base de datos de https://www.cr-birding.org/ insertando la especie y las características de la anilla podemos comunicar al anillador o al responsable del proyecto la observación.


Cuando las marcas de identificación a distancia no consiste en una anilla con un código alfanumérico sino en una combinación de colores, como en el caso de la foto inferio en la aguja colinegra, es muy importante no solo anotar los colores sino en el orden y la pata en la que están. En este caso, pata derecha rojo arriba y amarillo abajo, pata izquierda azul arriba amarillo abajo. Pudiera darse el caso de otra aguja colinegra marcada con anillas de los mismos colores que los anteriores pero en un orden diferente. Os ponemos una comparación, si se pierde un niño en la playa y en la descripción decimos que va vestido de rojo y amarillo, no es lo mismo que lleve bañador rojo y camiseta amarilla que bañador amarillo y camiseta roja. 

Ejemplar de aguja colinegra (Limosa limosa) con anillas de colores. 

Las observaciones además de ser muy importantes para los proyectos de anillamiento específicos, son muy útiles para aprender sobre la fenología de las especies. Desde aquí queremos animaros a leer anillas ya que vuestras observaciones serán muy útiles en el estudio y conservación de las especies. Es una manera de contribuir con la ciencia y sentirse partícipe del conocimiento".

Esperamos que este artículo haya despertado el/la científico que llevas dentro y que tengas unas ganas terribles de salir al campo, visitar un puerto, las proximidades de un vertedero o las marismas en busca de aves anilladas y así aportar tu información para el conocimiento, la puesta en valor y la conservación de las especies.

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