viernes, 28 de agosto de 2020

Una joya en peligro

 


Siempre hemos dicho que el río Odiel es un tesoro en potencia, lástima que la contaminación de sus aguas por la actividad minera y el abuso de las plantaciones de eucaliptos nos prive de disfrutarlo en todo su esplendor. A finales del siglo XIX podían observarse peces a la altura de Gibraleón y sus orillas estarían pobladas de una vegetación muy diferente a la que podemos ver hoy.

Una de las joyas que esconde ese tesoro que es el Odiel es la Erica andevalensis llamada el brezo de las minas. Se trata de una especie endémica de la zona del Andévalo de Huelva, que es endémica significa que solo se da aquí, en ningún otro lugar del planeta. Es una especie arbustiva que puebla las orillas de los ríos Tinto y Odiel y también las escombreras de las minas abandonadas.


Se trata de una especie catalogada como En Peligro de Extinción en el Catalogo Andaluz de Especies Amenazadas, y catalogada como Vulnerable por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), además de estar incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía. Esta catalogación da idea de lo importante que es la conservación de esta planta y de lo afortunados que somos de tenerla cerca de casa.


Otra razón para buscar su preservación es que juega un importante papel ecológico ya que diversos estudios han demostrado que actúa como agente descontaminante, es capaz de acumular ciertos metales que de otra forma estarían disueltos en el agua.


Se trata de una especie perenne de un verde muy peculiar con una floración muy larga, desde principios del verano a finales del otoño. Sus flores son como pequeñas "campanas" de color morado claro o rosa que se van oscureciendo con el tiempo. 





La erica es solo uno de los muchos valores que tiene el río Odiel a su paso por Gibraleón, por desgracia otro valor abandonado, otro valor de la otra orilla, de la orilla olvidada.

Es muy importante preservar la naturaleza que nos rodea, más aún cuando esta se encuentra en peligro, forma parte de nuestra identidad como pueblo. El río Odiel forma parte de nuestro patrimonio presente y futuro, nosotros nos iremos y él seguirá ahí para disfrute de las generaciones venideras.....¿qué río queremos que hereden los panturranos del futuro? Me conformo con que sea mejor que el que heredé yo.

Puedes ampliar la información en:

https://www.revistaecosistemas.net/index.php/ecosistemas/article/viewFile/556/526

https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/97217/PDFsam_libro_rojo_andalucia_tomo_I.pdf?sequence=1

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https://innatolontense.blogspot.com/2020/07/un-paseo-por-el-muro-luces-y-sombras-ii.html

viernes, 21 de agosto de 2020

Educación para preservar la biodiversidad o la biodiversidad como recurso educativo.


Hoy os traemos un artículo de otro gran amigo, un compañero de aventuras naturales. Con él hemos buscado nutria en la provincia de Huelva, hemos aguardado al lobo en la montaña leonesa y compartimos nuestro primer avistamiento de oso pardo en Somiedo, Asturias.

Eduard observando aves en el paso migratorio del Estrecho de Gibraltar.

Eduard Cuadrado de Juan nació en Palma de MallorcaLicenciado en Ciencias Ambientales por la Universidad de HuelvaHa participado, diseñado y ejecutado varios proyectos y programas de estudio y conservación de la biodiversidad, trabajando con grupos variados como aves, peces, anfibios, reptiles, mamíferos, coleópteros, odonatos, etc. Ha trabajado durante más de diez años como educador ambiental. Su labor principal se ha desarrollado en espacios naturales protegidos de Andalucía (principalmente en Doñana y Marisma del Odiel) y en equipamientos educativos y espacios naturales protegidos de la isla de Mallorca. Actualmente trabaja como profesor de secundaria del ámbito científico en un pequeño colegio de Mallorca y sigue vinculado a varios proyectos e iniciativas en el ámbito ambiental balear. 

Eduard durante nuestra estancia en Somiedo (Asturias)

"“La educación es clave para hacer avanzar a una sociedad” es una de las frases que más leemos y escuchamos en estos tiempos en los que, afortunadamente, empieza de nuevo a valorarse como herramienta que ayuda al individuo y a la sociedad en la que vive a adaptarse a su entorno y mejorar su vida.

En realidad este punto de vista no es nada nuevo. El ser humano siempre ha sido educado para adquirir diferentes habilidades en función de aquellas necesidades que le surgen como individuo y, sobretodo, como grupo social. Por ejemplo, en una sociedad rural las necesidades son cultivar la tierra para obtener alimento de ella, mientras que si esa misma sociedad cambia hacia un modelo turístico, las necesidades serán aprender idiomas. La sociedad se ha adaptado adquiriendo nuevas habilidades.

Es en este aspecto donde, desde los inicios de la humanidad, la biodiversidad ha sido utilizada como recurso educativo. Analizar y conocer nuestro entorno es una tarea indispensable para poder adaptarnos a él y así tener más éxito. Saber que plantas curaban, cuáles nos alimentaban, cuáles eran mejores para avivar el fuego o para construir una casa, aquellas en las que se esconden nuestras presas y nuestros depredadores, etc. Del mismo modo, se nos educó para adquirir conocimientos sobre los animales y el resto de seres vivos de los que llevamos millones de años obteniendo recursos: hongos, líquenes, bacterias, algas… También ha sido imprescindible conocer las dinámicas de los ecosistemas que habitamos y de los que obtenemos recursos: qué vientos nos traen la lluvia, qué mareas son más favorables para pescar, qué tipos de roca son adecuados para construir herramientas, en qué tipo de suelo puedo encontrar agua dulce… Por lo tanto, es indiscutible que la biodiversidad está profundamente metida en nuestra educación y en gran parte del conocimiento generado por el ser humano. ¿Qué está sucediendo entonces? ¿A qué se debe esta brutal pérdida de biodiversidad que está sufriendo el planeta? ¿No sirven de nada las campañas en las que vemos a los pobres osos polares y tortugas marinas sufrir por culpa de la actividad del ser humano? La respuesta a la última pregunta, como ya sabéis, es NO.

Nuevo programa de educación ambiental en los centros de la… | Flickr

¿En qué piensas cuando escuchas la palabra biodiversidad? A los de mi generación nos vienen imágenes de linces, águilas imperiales, jaguares… y ello se debe a que se han utilizado algunas especies “bandera” para despertar nuestra consciencia ecológica. Del mismo modo, los medios han citado la selva amazónica como el gran pulmón del planeta o la fusión de los polos como la gran amenaza futura. Así, el concepto de biodiversidad se ha reducido y limitado a una serie de panfletos publicitarios que pretenden despertar nuestro sentimiento de culpabilidad y hacer que dejemos de comprar determinadas chocolatinas para así salvar al orangután de su extinción, creando de este modo el falso efecto de: si consumes determinada marca sin aceite de palma, estás ayudando a la conservación de los bosques tropicales donde vive el orangután. Esta y otras muchas “ecofalacias” son las que están educando a las nuevas generaciones y, nos guste o no, manipulando incluso a los expertos en asuntos ambientales. Hemos perdido la visión holística y multidisciplinar que nos permitió en el pasado relacionar nuestros actos cotidianos con los ecosistemas que nos acogen.

Por todo ello, queda claro que uno de los grandes retos de los educadores del siglo 21 es despertar de nuevo la consciencia en el ser humano para mostrar la intensa relación existente entre nuestros procesos vitales y la biodiversidad del planeta. Es más, la educación debe servir para reconocer que nuestros procesos vitales son parte de la biodiversidad. Si un grupo de hormigas haciendo un hormiguero se considera un proceso propio de la biodiversidad digno de salir en un documental de la BBC, ¿por qué no considerar también a un grupo de Homo sapiens construyendo chalets adosados en primera línea de costa?

Para trabajar este objetivo como educadores, podemos empezar con una actividad muy simple: analizar el origen y la procedencia de nuestra merienda. Con esta sencilla actividad, podemos diseñar desde un taller de un par de horas hasta un proyecto curricular de un trimestre de duración. Además, esta actividad es apta para todos los públicos. Aprovecho para recalcar que no debemos caer en el grave error de pensar que la educación ambiental va dirigida solo a los niños.

Desayuno Merienda Frutas - Foto gratis en Pixabay

Imaginemos que Paula (una de las participantes en nuestra actividad) ha traído para merendar un bocadillo de jamón serrano. ¿Qué procesos han sido necesarios para lograr que Paula pueda merendar hoy un bocadillo de jamón? Si Paula analiza el origen y procedencia de los ingredientes de su bocadillo verá como el pan, el aceite, el tomate, la sal, el jamón y hasta el papel que envuelve el bocadillo, proceden de seres vivos o del trabajo realizado por seres vivos (la sal, por ejemplo, es una sustancia inorgánica extraída de unas salinas que han sido creadas y explotadas por el ser humano). Si vamos más allá (que ahí está la gracia), veremos donde se ha sintetizado/obtenido cada ingrediente. Analizando e investigando, podremos averiguar por ejemplo donde se cultivó el tomate usado en nuestro bocadillo, que método se usó para su cultivo (invernadero, huerto familiar, huerto ecológico…) y quienes han intervenido en los procesos necesarios desde el nacimiento de la planta hasta el momento en que el tomate llega a nuestra casa (aquí aparecen los agricultores, recolectores, transportistas, intermediarios, tenderos…) sin olvidar, por supuesto, a la persona que hace el bocadillo. Esta actividad tan simple la podemos adaptar al colectivo de personas que queramos. Por ejemplo, con unos estudiantes de economía avanzada podríamos analizar el coste/beneficio de ese tomate a lo largo de la cadena de distribución, las empresas implicadas en el proceso o los costes derivados del transporte y almacenamiento de este producto.

La clave y la gracia de esta actividad, que debería ser obligatoria en todas las facultades de educación, es despertar la capacidad de analizar los diferentes procesos que hacen posible nuestra vida y descubrir la interrelación existente entre ellos. En definitiva, el objetivo final es demostrar que los seres humanos somos seres ECODEPENDIENTES e INTERDEPENDIENTES (*1).

Los humanos somos seres ecodependientes porque obtenemos de la naturaleza todo lo que necesitamos para cubrir nuestras necesidades. Esta nos aporta recursos renovables procedentes de la biosfera y recursos no renovables procedentes de la corteza terrestre (rocas, minerales, compuestos químicos, agua…).

Y, a su vez, somos seres interdependientes porque nuestra vida depende de las acciones que otros seres vivos desarrollan de manera simultánea en diferentes territorios. Pensad por ejemplo que el aire que respiramos contiene oxigeno fabricado por un organismo fotosintético (quizás de un país lejano). Pensad también que se puede leer este artículo gracias a la existencia de este blog, creado gracias a mi buen amigo Juan José y a unas personas desconocidas (seguramente de fuera de Europa) que mantienen un servidor que nos permite alojar este espacio virtual. Y uno más: el ventilador que refresca la habitación donde me encuentro ha sido fabricado en China, sus componentes proceden de vete tú a saber dónde y la electricidad que lo hace funcionar ha sido generada en una central térmica al norte de Mallorca, alimentada con carbón sudafricano. ¡Toma ya! Y eso que en todas estas situaciones he simplificado mucho el análisis de procesos…

Como ves, la actividad anterior que hemos hecho con nuestra amiga Paula puede adaptarse y modificarse al contexto que uno desee, por ejemplo jugando a analizar la ropa que vestimos, las herramientas que empleamos en casa, el mobiliario urbano de nuestro barrio, los productos de cosmética que usamos, etc. Los múltiples análisis realizados a lo largo de esta actividad nos presentan a la biodiversidad con la riqueza y la grandeza que se merece. La biodiversidad es mucho más que una foto de un delfín atrapado en una red de pesca. La biodiversidad comprende millones y millones de procesos interrelacionados que enlazan las sardinas que compraste en el supermercado esta mañana con la captura accidental de ese mismo delfín en una red de arrastre.

La necesidad que engloba, por primera vez, a todos los seres humanos de nuestro planeta es precisamente esta: analizar y comprender todos los procesos que hacen posible nuestra vida, para así valorarlos y gestionarlos de manera adecuada. Solo educando mediante procesos, conseguiremos que el ser humano entienda las consecuencias de su modo de vida, de las decisiones que toma, de los productos y servicios que consume… Aquí es donde coge más fuerza que nunca la frase “piensa globalmente, actúa localmente”. Debemos “pensar globalmente” para entender que formamos parte de un sistema global formado por multitud de interrelaciones complejas que nos mantiene unidos a nivel ecológico, económico, social, virtual e incluso emocional. Y debemos “actuar localmente” porque, por fin, entendemos que cada una de nuestras decisiones va a afectar a este complejo sistema global y a los componentes que lo forman. Y todo gracias a la merienda de Paula."


(*1) estos dos fantásticos conceptos los he sacado del manual “Propuestas didácticas para participar poniendo la vida en el centro” elaborado por Ana Jiménez Talavera, Óscar Acedo Núñez, Antonio Moreno Mejías, Mari Muriel y Ricardo Barquín Molero, cuya lectura recomiendo encarecidamente. Este documento se puede descargar gratuitamente en el siguiente enlace: https://lavidaenelcentro.ecotonored.es/recursos/guia-propuestas-didacticas-para-participar-poniendo-la-vida-en-el-centro-intercambio-de-experiencias-desde-la-epd/ 

 

Eduard Cuadrado de Juan. Palma de Mallorca.

 




viernes, 14 de agosto de 2020

Viaje a la Sierra de Gredos (II). Laguna Grande de Gredos.



Sin lugar a dudas la subida a la Laguna Grande de Gredos es una de las rutas más fascinantes que se pueden hacer en España, al menos de las que nosotros hemos tenido oportunidad de realizar, aunque también hemos de advertir que se trata de un recorrido duro pero cuyo desenlace final merece mucho la pena disfrutar.

La Laguna Grande de Gredos (1940 m) se encuentra en la sierra de Gredos, concretamente en el municipio de Navalperal de Tormes, en la provincia de Ávila. Se accede a ella a través de un sendero de pequeño recorrido (PR-AV 17) , partiendo desde la Plataforma de Gredos (1750 m) en el término municipal de San Juan de Gredos. El recorrido de ida nos llevará entre 2 y 3 horas aproximadamente dependiendo del ritmo que llevemos. Son 14 kilómetros y hay zonas de mucha pendiente. Pendiente media del 11%. 

La Plataforma de Gredos es el inicio natural de la subida a Gredos y desde allí se originan numerosas rutas. La carretera de acceso a la plataforma fue construida en los años 40 por orden del General Franco, para poder asistir a las cacerías en la Sierra de Gredos. Existe una regulación de acceso a esta zona. Para ello, las personas que quieran llevar su vehículo hasta la Plataforma de Gredos, al llegar al kilómetro 7 de la carretera encontrarán una barrera de acceso y una caseta donde comprar el ticket de acceso. Este ticket dará derecho al acceso hasta el kilómetro 12 de dicha carretera, donde se ubica el aparcamiento. Los vehículos que accedan antes de la hora de comienzo de la regulación, no tendrán que abonar ningún importe.


El primer tramo es bastante duro, transcurre por un sendero empedrado de mucha pendiente hasta llegar al arroyo de Las Pozas (1932 m). En este tramo pudimos observar lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni) un endemismo del sistema central que se encuentra catalogada como vulnerable.


El segundo tramo parte de este arroyo y nos lleva al punto más alto de la ruta, el mirador de los Barrerones (2190 m). Conforme vamos subiendo las vistas se hacen cada vez más espectaculares. Durante la subida nos encontramos con una de las dos fuentes que tiene la ruta, la Fuente de los Cavadores, donde podremos descansar un rato y llenar de paso los recipientes de agua.

Mientras subimos nos acompañan los acentores comunes (Prunella modularis) y algunos ejemplares de collalba gris (Oenanthe oenanthe).

Collalba gris

Acentor común


Una vez que llegamos al mirador de los Barrerones las vistas son explendidas. Ya desde allí puede verse la Laguna Grande de Gredos y todo el circo glaciar, además del pico Almanzor, el más alto de todo el sistema central con sus 2591 m. Allí estuvimos acompañados de cabras montesas, que estaban tan acostumbradas a la presencia humana que incluso comían de la mano (cosa que no recomendamos).


Pico Almanzor

Una vez coronemos el mirador, solo nos queda bajar hacia la Laguna Grande de Gredos, pero sin olvidar que luego el camino de regreso es a la inversa.

Durante la bajada nos vamos adentrando en el Circo de Gredos, es un circo glaciar de 33 hectáreas de extensión. Un glaciar es una gruesa masa de hielo que se origina por acumulación, compactación y recristilización de la nieve. Es como un río de hielo que va modelando el paisaje generando unos característicos valles en forma de "U" y no de "V" como hacen los ríos de agua.

Glaciar de Rodano | Xavier Gonzalo Pons | Flickr

Glaciar del Ródano en los Alpes.






En la laguna pudimos disfrutar de un ave bastante singular, el mirlo acuático (Cinclus cinclus)


Aquí podéis ver un vídeo de su particular forma de alimentarse.
 


En la Laguna de Gredos también podemos encontrar el Refugio de Elola, que podéis observar en la fotografía que abre este artículo. En el refugio pueden alojarse hasta 65 personas y sirve de punto de inicio para otras rutas como la subida al Almanzor o la Ruta de las 5 lagunas de Gredos.

Esperamos que os haya gustado el artículo y que se os haya abierto el apetito de naturaleza. Gracias.




viernes, 7 de agosto de 2020

Un atípico cementerio


Hoy os presentamos otro artículo de nuestro colaborador y amigo, casi hermano, Juan Luis Martín García. En esta ocasión una excelente reflexión sobre las consecuencias que tiene el sobreuso de materiales plásticos, sobretodo en el mar ya que este actúa como sumidero de todos los residuos plásticos que producimos. 

Recordad este artículo y las imágenes que lo acompañan cada vez que tengáis que decidir qué tipo de envases vais a comprar y qué haréis con él después de su uso.

camada, residuos, basura, contaminación, Desquido

"Nunca he presenciado la defunción de una especie marina pero me lo puedo imaginar como la sensación de nadar a estilo braza dentro de una piscina olímpica de recogida selectiva hacinado entre miles de plásticos vagabundos hasta finalmente ahogarte entre una montaña de residuos que no para de crecer y cuya cumbre está, cada vez, más afilada, alta e inalcanzable, o bien asfixiarte con una soga improvisada de polietileno de baja densidad con la que se hacen las típicas bolsas de plástico que nos dispensan, previo pago, en cualquier cadena de supermercados de nuestra ciudad o tal vez ser estrangulado por un envoltorio de poliestireno de los característicos envases de comida para llevar.

Posiblemente sea despiadado hacer volar tanto la imaginación pero la realidad nos sacude a la palpable evidencia de que estamos convirtiendo a un ritmo agigantado el fondo marino en un atípico cementerio. Sin lápidas ni cipreses. Carente de panteones familiares o de ramos de flores marchitos y resecos, olvidados. Falto de nichos y sin llantos a pie de tumba como hilo musical. Huérfano de coronas con bandas en la que no falta nadie ni sobran recuerdos. Desprovisto de esquelas y de coches fúnebres. Libre de condolencias, sin pésames ni Funerales de Estado. Pero con muertos y fallecidos. Tal vez, quizás, la única mayúscula coincidencia.

Hablamos de cosa seria. Si no, no estaríamos por aquí perdiendo el tiempo. Intentamos presentar una amenaza de índole global donde es relativamente obvio encontrar culpable. No acusemos a las tortugas laúd. No pretendamos imputar a algún león marino. Es descabellado pensar en culpar a cualquier equinodermo. Nos encontramos alejados de hallar al verdadero responsable si incriminamos a las medusas. No recriminemos impunidad a especies bentónicas. Esta masacre tan desorbitada solamente puede estar amasada y moldeada en las manos de la especie humana.

Era de esperar. Y no se nos cae la cara de vergüenza. Posiblemente porque no la hayamos conocido todavía. Como de costumbre, miramos para otro lado porque pensamos que no nos influye de manera directa y relativizamos e incluso tildamos de insignificante la magnitud de este impacto medioambiental de dimensiones desorbitadas y de unas posibles consecuencias nefastas y demoledoras. Como las que estamos padeciendo. Como las que podemos apreciar en cualquier sepelio marino al que nunca hemos acudido.

Y es que existen diversos factores que intervienen de manera decisoria en este paulatino exterminio y que colaboran de sobremanera a que las basuras marinas, se insiste en la supremacía de los plásticos entre tales residuos a través de diversos recientes estudios que estiman su importancia en el 80%, se acumulen en el fondo.

File:Albatross at Midway Atoll Refuge (8080507529).jpg - Wikimedia ...

https://laderasur.com/mas/albatross-un-documental-sobre-como-nuestra-obsesion-con-el-plastico-esta-matando-las-aves/

Podemos agregar actividades entre las que destacan sobremanera la propia pesca como arte y la pesca fantasma con el abandono, deterioro y pérdida de útiles asociadas como redes, aparejos o boyas que deambulan a sus anchas por mares y océanos; la navegación, el turismo masivo e incontrolado característico de las zonas costeras, actividades recreativas ligadas a la mar, prácticas de gestión de residuos deficientes, la irrefutable trascendencia que está tomando con el paso de los años la entrada de basura al medio marino procedente desde tierra y como no podía ser menos, una preocupante falta de concienciación y delicadeza humanas.

Pertenecemos a una especie sin escrúpulos que campa a sus anchas por tierra, aire y evidentemente, mar. Compartimos un linaje que ha hecho del plástico una forma de vida. El plástico es un enemigo implacable. Un adversario difícil de derrocar de su hegemónico trono. Se trata de un material con una fiable durabilidad y un bajo coste. Lo que lo convierte en doblemente peligroso. Nos enfrentamos a un componente presente en cualquier latitud con una presencia destacada. Nuestros hábitos diarios se relacionan con cualquier clase de plástico. En pocas palabras, están por todos lados y vienen atacando en cualquier dirección. Vienen por todos los flancos posibles. Su ofensiva es total y descontrolada. Imposible de sofocar con nuestras actuales e irrisorias armas.

Y para más inri en el ambiente marino existe un hándicap a considerar y tener en mayor consideración. Y todo debido a que la degradación del plástico normalmente requiere mucho más tiempo en el mar que en la tierra. Es decir, su latencia en el líquido elemento es superior aún, lo que provoca que su persistencia a pernoctar en el fondo se  dilate, permitiendo que su presencia en el mismo no sea precisamente efímera. A todo esto hay que añadir el problema de la descomposición del propio material plástico en porciones microscópicas mimetizándose en el hábitat marino. Es lo que conocemos con el término de microplásticos.

Microplasticos, Un Problema De Salud Que Nos Afecta A Todos

https://www.magzter.com/article/Health/INTEGRAL/Microplasticos-Un-Problema-De-Salud-Que-Nos-Afecta-A-Todos


 El bagaje de la manifestación ya sea de macro o microplásticos se concentra en alterar de manera ostensible el equilibrio de las condiciones físico-químicas del ecosistema sobre el que actúa pudiendo provocar, dependiendo de su zona, la reducción la penetración de luz, la creación de zonas anóxicas generando áreas sin oxígeno donde el riesgo de morir por asfixia se incrementa peligrosamente, también hace disminuir la presencia de invertebrados en el sedimento influyendo negativamente en el correcto funcionamiento de la cadena trófica marina y además, contribuye al transporte y movilización de especies invasoras poniendo en riesgo el equilibrio de los diferentes ecosistemas.

Pero no podemos olvidar consecuencias que se aprecian más a la vista de ciudadanía. Famosas instantáneas de enredos, atrapamientos e ingestión son casos frecuentes en especies de cetáceos, focas, tortugas y aves marinas, especialmente albatros y gaviotas pero existen otros efectos devastadores de la presencia de plásticos en la mar. Resumamos: Inanición de especies debido a las dificultades al desplazamiento o a la propia alimentación por la aparición de materiales plásticos; desnutrición de especies marinas al incluir en su ingesta alimentos que incluyen plásticos; formación de micropíldoras venenosas que son vectores de transporte de metales pesados, compuestos químicos nocivos o contaminantes como hidrocarburos aromáticos policíclicos a través de diferentes especies marinas y evidentemente, el aspecto de vertedero incontrolado de residuos plásticos en el que se ha transformado el fondo marino. Como para no echarse a llorar.

Una ballena de plástico para salvar a las ballenas del plástico

https://www.elplural.com/leequid/una-ballena-de-plastico-para-salvar-a-las-ballenas-del-plastico_123673102

            La especie humana posee el don de poder revertir, si así lo desea, situaciones extremas a las que se llegan por su egoísmo desmedido y su despiadada inquina. Evidentemente existen decenas de medidas que uno desde su propia rutina diaria puede poner en práctica de manera sencilla para evitar que la dimensión del problema que hemos propuesto en esta particular reflexión personal no se magnifique. No se pretende que esta advertencia se convierta en panacea de comportamientos y actitudes. De hecho, el mundo sigue ahí fuera y lo contemplamos rozando la perfección extrema y sublime. No más lejos de la cruda realidad. Pero sí se procura que la conciencia y el sentido común dejen de hibernar durante todo el año y abandonen el aletargamiento en el que se encuentran sumidos. Que despertemos de esta eterna siesta que nos mantiene anestesiados.

            Somos una especie pasiva en cuestiones relacionadas con el cuidado de nuestro entorno (para otras no tanto), indiferente con los problemas medioambientales, demasiado insensible a devastaciones de magnitud intangible. En el caso que nos ocupa, hemos acumulado la basura y la hemos depositado debajo de esa alfombra que metafóricamente resiste en forma de fondo marino. Aplicando el dicho de ojos que no ven, corazón que no siente. Así nos va. Pero todavía estamos a tiempo de modificar nuestro primitivo comportamiento destructor, aniquilador de todo aquello que nuestra equivocada creencia define como innecesario o alejado de nuestra más incierta proximidad. La lejanía es relativa (una infamia para ser más exacto) en un mundo tan globalizado. Para muestra un botón: la propagación del coronavirus. Había escepticismo en que llegara al mundo occidental y viajó prácticamente a la velocidad de la luz para, desgraciadamente, quedarse.

            Volvamos a la senda por la que íbamos y comencemos este alegato de salvación de conductas, como es obvio, por el principio. Parece una obviedad pero reducir el consumo de plásticos en origen es el mejor de los comienzos. Para ello es crucial decirle adiós a las bolsas de plástico de un único uso (vayamos al hipermercado con carrito o bolsas de materiales variados y usos múltiples). La reducción es el inicio de esta cuesta empinada llena de cristales a la que nos enfrentamos descalzos y con la carga de nuestros salvajes actos sobre nuestras espaldas.

            Utilizar ropa y textiles en general fabricados con fibras naturales es otra norma a imponer en nuestros hábitos consumistas. ¿Nos hemos olvidado de que siguen existiendo prendas de lana, seda, algodón, lino o cachemira? Con procedencia artesanal que devaluamos frente a las grandes marcas que sobreexplotan a menores en países emergentes o en vías de desarrollo, grandes firmas que evitan el pago de impuestos en sus países de origen para mercadear con burlescos salarios (en el caso de que existan) y sobreexplotan materias primas en aquellos países a los que llegan arrasando.

Gran acogida de la primera guerra al plástico de Almería | La ...

https://lagacetadealmeria.es/gran-acogida-de-la-primera-guerra-al-plastico-de-almeria/

            Es de vital importancia cooperar en el sistema de retorno de envases que apuestan por la reutilización de los mismos. El reciclaje es otra apuesta segura en esta batalla campal en la que estamos inmersos. Sólo tenemos que cruzar la calle y detenernos a separar durante un par de minutos y delante de los contenedores habilitados para ello, los residuos que hemos generado a lo largo de la intensa jornada de nuestra vida que no tiene el tiempo requerido y expuesto con anterioridad porque es más importante sentarse frente a la televisión a ver cualquier programa (por llamarlo de alguna forma) de TeleCinco (o TeleCirco).

            Deberíamos alejarnos del abuso de consumo de agua y/o refrescos embotellados, rechazando de igual forma otros productos asociados al binomio usar y tirar, así como favorecer la compra de alimentos frescos, productos de temporada y no envasados. Acudamos a los mercados de barrio. Paguemos un poco más por la calidad y lo sostenible. Dejemos de enriquecer a las grandes multinacionales y démosle de comer al pequeño comerciante que en muchos casos expone un producto cultivado o criado con su esmero y sudor en la línea de la sustentabilidad. Merece la pena y el planeta lo agradecerá.

Por cierto, tengo que dejaros porque en el tiempo que os ha llevado leer este artículo tenemos que lamentar la muerte de un delfín mular. D.E.P."

Juan Luis Martín García

lunes, 3 de agosto de 2020

Viaje a la Sierra de Gredos (I). Ruta por el río.



Hemos decidido abrir una sección nueva en este blog para compartir con todos vosotr@s las experiencias que vivimos en otros lugares distintos de Gibraleón. Compartir otros paisajes, otros animales y plantas diferentes a los que podemos disfrutar en nuestro pueblo.

Nuestro objetivo es doble, por un lado incitaros a salir a disfrutar de otros lugares y por otro establecer una comparativa con lo que podemos encontrar en dichos lugares,  para en los casos en los que sea posible nos sirvan de modelos a seguir u objetivos que alcanzar o, como le pasó al Principito con su rosa, nos sirvan para comenzar a valorar lo que en Gibraleón tenemos.

Comenzamos esta sección con una visita que hemos realizado muy recientemente a la Sierra de Gredos. Debido a su extensión hemos decidido dividirlo en tres artículos que iremos publicando periódicamente en este blog. Hoy haremos una introducción sobre la Sierra de Gredos y recorreremos juntos las riberas de un río de montaña.

La Sierra de Gredos es una sierra perteneciente al Sistema Central, en la península ibérica, situada entre las provincias españolas de Salamanca, Cáceres, Ávila, Madrid y Toledo. Su máxima altitud se da en la provincia de Ávila en el Pico Almanzor a 2592 m.

Desde Gibraleón se encuentra a aproximadamente 5h de camino en coche, apenas una hora más de lo que se encuentra Sierra Nevada, por lo que no es un viaje demasiado largo y sinceramente merece mucho la pena.

Nosotros nos alojamos en El Arenal, un municipio de la provincia de Ávila, en la parte sur de la Sierra de Gredos, a 888 m de altitud. En el Hotel Rural “Los Molinillos”, donde Toni y David nos trataron de una manera encomiable.

En ese municipio se encuentra la Ruta del Río Arenal, un paseo circular por la ribera de un río de montaña. Son apenas 3 kilómetros de ruta circular con una dificultad baja, en la que podremos disfrutar de unos paisajes maravillosos y una flora y fauna particulares.


El Río Arenal, al ser un río de montaña, nutrido no solamente por las aguas de la lluvia sino también del deshielo de las cumbres, lleva agua todo el año lo que permite que se desarrolle una vegetación arbórea y arbustiva de gran porte y que se mantiene verde, lo que a su vez proporciona alimento y refugio a numerosos animales.

Además cuenta con numerosas pozas que actúan como piscinas naturales en las que puedes darte un refrescante baño, como fue el caso, ante las rigurosas temperaturas del verano.

Compartimos con vosotr@s algunas imágenes de los paisajes que nos ofrece esta ruta.







La variedad de flora es inmensa, inabarcable en unas pocas líneas, hemos querido destacar solo algunas especies.


Castaño (Castanea sativa)

Los castaños, en el mes de julio, se encuentran engordando su delicioso fruto dentro de los "erizos", es su método de protección para evitar sean devorados por los animales.


Crocosmia crocosmiiflora

Este es un ejemplo de especie invasora. En este caso procedente de Sudáfrica. No nos dejemos engañar por su belleza, las plantas invasoras, como el eucalipto aquí en Gibraleón, deben ser erradicadasA diferencia de los animales, las plantas invasoras no actúan como depredadores en su nuevo hábitat, pero compiten con las especies nativas en la obtención de recursos y la ocupación del terreno.

El resultado es que, a largo plazo, pueden desplazar a las especies nativas hasta ponerlas en peligro o incluso hacerlas desaparecer, lo cual es particularmente grave en el caso de especies endémica, es decir, que sólo existen en una pequeña región.



Hipérico (Hypericym perforatum L.)

El hipérico es una planta medicinal, es posible encontrarla en Gibraleón si somos buen@s observadores/as. Tiene diversas propiedades, entre ellas es un excelente cicatrizante, sobretodo para quemaduras y también se puede utilizar como antidepresivo. Pero ojo porque produce fotosensibilidad.


Roble (Quercus robur)

Aquí tenemos al roble, familia de la encina y de los alcornoques que podemos ver en Gibraleón y de los quejigos que podríamos ver en la sierra. 

Por último, vamos a hablar de la fauna. Lo frondoso del ecosistema hacía muy complicado tomar buenas fotografías de los diferentes animales de los que pudimos disfrutar. Queremos destacar la presencia de muchas especies de mariposas, la mayoría de las veces olvidadas por los observadores más centrados en el avistamiento de aves y mamíferos. Aquí una muestra de lo que pudimos ver.


Euplagia quadripunctaria

Es una mariposa activa especialmente en el crepúsculo, cuando es atraída por la luz, si bien también se deja ver durante el día en zonas húmedas como sotos de ribera, prados y lugares humanizados. Las orugas se alimentan generalmente de ortigas, pero pueden hacerlo también de otras hierbas.


Maculada o mariposa de los muros (Pararge aegeria)

Esta es una especie muy común. Presente en toda la Península ibérica y por lo tanto observable en Gibraleón también.



Polygonia c-albium

Esta también es una especia observable en Gibraleón, ya que también habita, al igual que la anterior, en toda la Península Ibérica.


Damisela azul o caballito del diablo azul (Calopteryx virgo)

Este animal no es una mariposa (Lepidóptero) sino una libélula (Odonato). La inmensa mayoría de las libélulas que vemos en Gibraleón son individuos de paso o migración. El ciclo de vida de estos animales presenta un periodo de larva que exige habitualmente de una curso de agua permanente y de buena calidad, cosa que brilla por su ausencia en nuestro municipio.


Arrendajo (Garrulus glandarius)

El arrendajo es un ave de la familia de los córvidos de hábitos forestales. En Gibraleón podemos verlos en invierno, aunque no es fácil, solo hay que tener paciencia. Los hemos visto por la zona del río y también en los olivares. 



Pinzón vulgar (Fringilia coelebs)

Ave muy abundante y muy distribuida, ocupando gran variedad de paisajes. Fácilmente observable en Gibraleón y muy conocida.


Lagartija lusitana (Podarcis guadarramae)

Endemismo ibérico de distribución restringida al centro-oeste y noroeste de la península ibérica, por lo tanto imposible de ver por Gibraleón, donde si podemos observar la lagartija ibérica, la lagartija colirroja, la lagartija colilarga y el cada vez más escaso lagarto ocelado.

Bueno, esto ha sido una muy breve pincelada de lo que pudimos observar en nuestra ruta por el río Arenales. La comparación con cualquier ambiente que tengamos en Gibraleón es complicada, ya que aquí escasean los cursos de aguas permanentes debido a la rigurosidad de nuestro clima. No obstante, debido al estado en el que se encuentran muchos de nuestros cursos de agua, sería muy fácil mejorar el hábitat y propiciar que la diversidad de dichos ecosistemas mejorase. Pensamos ahora mismo por ejemplo en el arroyo del Tejar, protagonista de algunas entradas anteriores en este blog.

Actuemos ya antes que sea tarde.