viernes, 7 de agosto de 2020

Un atípico cementerio


Hoy os presentamos otro artículo de nuestro colaborador y amigo, casi hermano, Juan Luis Martín García. En esta ocasión una excelente reflexión sobre las consecuencias que tiene el sobreuso de materiales plásticos, sobretodo en el mar ya que este actúa como sumidero de todos los residuos plásticos que producimos. 

Recordad este artículo y las imágenes que lo acompañan cada vez que tengáis que decidir qué tipo de envases vais a comprar y qué haréis con él después de su uso.

camada, residuos, basura, contaminación, Desquido

"Nunca he presenciado la defunción de una especie marina pero me lo puedo imaginar como la sensación de nadar a estilo braza dentro de una piscina olímpica de recogida selectiva hacinado entre miles de plásticos vagabundos hasta finalmente ahogarte entre una montaña de residuos que no para de crecer y cuya cumbre está, cada vez, más afilada, alta e inalcanzable, o bien asfixiarte con una soga improvisada de polietileno de baja densidad con la que se hacen las típicas bolsas de plástico que nos dispensan, previo pago, en cualquier cadena de supermercados de nuestra ciudad o tal vez ser estrangulado por un envoltorio de poliestireno de los característicos envases de comida para llevar.

Posiblemente sea despiadado hacer volar tanto la imaginación pero la realidad nos sacude a la palpable evidencia de que estamos convirtiendo a un ritmo agigantado el fondo marino en un atípico cementerio. Sin lápidas ni cipreses. Carente de panteones familiares o de ramos de flores marchitos y resecos, olvidados. Falto de nichos y sin llantos a pie de tumba como hilo musical. Huérfano de coronas con bandas en la que no falta nadie ni sobran recuerdos. Desprovisto de esquelas y de coches fúnebres. Libre de condolencias, sin pésames ni Funerales de Estado. Pero con muertos y fallecidos. Tal vez, quizás, la única mayúscula coincidencia.

Hablamos de cosa seria. Si no, no estaríamos por aquí perdiendo el tiempo. Intentamos presentar una amenaza de índole global donde es relativamente obvio encontrar culpable. No acusemos a las tortugas laúd. No pretendamos imputar a algún león marino. Es descabellado pensar en culpar a cualquier equinodermo. Nos encontramos alejados de hallar al verdadero responsable si incriminamos a las medusas. No recriminemos impunidad a especies bentónicas. Esta masacre tan desorbitada solamente puede estar amasada y moldeada en las manos de la especie humana.

Era de esperar. Y no se nos cae la cara de vergüenza. Posiblemente porque no la hayamos conocido todavía. Como de costumbre, miramos para otro lado porque pensamos que no nos influye de manera directa y relativizamos e incluso tildamos de insignificante la magnitud de este impacto medioambiental de dimensiones desorbitadas y de unas posibles consecuencias nefastas y demoledoras. Como las que estamos padeciendo. Como las que podemos apreciar en cualquier sepelio marino al que nunca hemos acudido.

Y es que existen diversos factores que intervienen de manera decisoria en este paulatino exterminio y que colaboran de sobremanera a que las basuras marinas, se insiste en la supremacía de los plásticos entre tales residuos a través de diversos recientes estudios que estiman su importancia en el 80%, se acumulen en el fondo.

File:Albatross at Midway Atoll Refuge (8080507529).jpg - Wikimedia ...

https://laderasur.com/mas/albatross-un-documental-sobre-como-nuestra-obsesion-con-el-plastico-esta-matando-las-aves/

Podemos agregar actividades entre las que destacan sobremanera la propia pesca como arte y la pesca fantasma con el abandono, deterioro y pérdida de útiles asociadas como redes, aparejos o boyas que deambulan a sus anchas por mares y océanos; la navegación, el turismo masivo e incontrolado característico de las zonas costeras, actividades recreativas ligadas a la mar, prácticas de gestión de residuos deficientes, la irrefutable trascendencia que está tomando con el paso de los años la entrada de basura al medio marino procedente desde tierra y como no podía ser menos, una preocupante falta de concienciación y delicadeza humanas.

Pertenecemos a una especie sin escrúpulos que campa a sus anchas por tierra, aire y evidentemente, mar. Compartimos un linaje que ha hecho del plástico una forma de vida. El plástico es un enemigo implacable. Un adversario difícil de derrocar de su hegemónico trono. Se trata de un material con una fiable durabilidad y un bajo coste. Lo que lo convierte en doblemente peligroso. Nos enfrentamos a un componente presente en cualquier latitud con una presencia destacada. Nuestros hábitos diarios se relacionan con cualquier clase de plástico. En pocas palabras, están por todos lados y vienen atacando en cualquier dirección. Vienen por todos los flancos posibles. Su ofensiva es total y descontrolada. Imposible de sofocar con nuestras actuales e irrisorias armas.

Y para más inri en el ambiente marino existe un hándicap a considerar y tener en mayor consideración. Y todo debido a que la degradación del plástico normalmente requiere mucho más tiempo en el mar que en la tierra. Es decir, su latencia en el líquido elemento es superior aún, lo que provoca que su persistencia a pernoctar en el fondo se  dilate, permitiendo que su presencia en el mismo no sea precisamente efímera. A todo esto hay que añadir el problema de la descomposición del propio material plástico en porciones microscópicas mimetizándose en el hábitat marino. Es lo que conocemos con el término de microplásticos.

Microplasticos, Un Problema De Salud Que Nos Afecta A Todos

https://www.magzter.com/article/Health/INTEGRAL/Microplasticos-Un-Problema-De-Salud-Que-Nos-Afecta-A-Todos


 El bagaje de la manifestación ya sea de macro o microplásticos se concentra en alterar de manera ostensible el equilibrio de las condiciones físico-químicas del ecosistema sobre el que actúa pudiendo provocar, dependiendo de su zona, la reducción la penetración de luz, la creación de zonas anóxicas generando áreas sin oxígeno donde el riesgo de morir por asfixia se incrementa peligrosamente, también hace disminuir la presencia de invertebrados en el sedimento influyendo negativamente en el correcto funcionamiento de la cadena trófica marina y además, contribuye al transporte y movilización de especies invasoras poniendo en riesgo el equilibrio de los diferentes ecosistemas.

Pero no podemos olvidar consecuencias que se aprecian más a la vista de ciudadanía. Famosas instantáneas de enredos, atrapamientos e ingestión son casos frecuentes en especies de cetáceos, focas, tortugas y aves marinas, especialmente albatros y gaviotas pero existen otros efectos devastadores de la presencia de plásticos en la mar. Resumamos: Inanición de especies debido a las dificultades al desplazamiento o a la propia alimentación por la aparición de materiales plásticos; desnutrición de especies marinas al incluir en su ingesta alimentos que incluyen plásticos; formación de micropíldoras venenosas que son vectores de transporte de metales pesados, compuestos químicos nocivos o contaminantes como hidrocarburos aromáticos policíclicos a través de diferentes especies marinas y evidentemente, el aspecto de vertedero incontrolado de residuos plásticos en el que se ha transformado el fondo marino. Como para no echarse a llorar.

Una ballena de plástico para salvar a las ballenas del plástico

https://www.elplural.com/leequid/una-ballena-de-plastico-para-salvar-a-las-ballenas-del-plastico_123673102

            La especie humana posee el don de poder revertir, si así lo desea, situaciones extremas a las que se llegan por su egoísmo desmedido y su despiadada inquina. Evidentemente existen decenas de medidas que uno desde su propia rutina diaria puede poner en práctica de manera sencilla para evitar que la dimensión del problema que hemos propuesto en esta particular reflexión personal no se magnifique. No se pretende que esta advertencia se convierta en panacea de comportamientos y actitudes. De hecho, el mundo sigue ahí fuera y lo contemplamos rozando la perfección extrema y sublime. No más lejos de la cruda realidad. Pero sí se procura que la conciencia y el sentido común dejen de hibernar durante todo el año y abandonen el aletargamiento en el que se encuentran sumidos. Que despertemos de esta eterna siesta que nos mantiene anestesiados.

            Somos una especie pasiva en cuestiones relacionadas con el cuidado de nuestro entorno (para otras no tanto), indiferente con los problemas medioambientales, demasiado insensible a devastaciones de magnitud intangible. En el caso que nos ocupa, hemos acumulado la basura y la hemos depositado debajo de esa alfombra que metafóricamente resiste en forma de fondo marino. Aplicando el dicho de ojos que no ven, corazón que no siente. Así nos va. Pero todavía estamos a tiempo de modificar nuestro primitivo comportamiento destructor, aniquilador de todo aquello que nuestra equivocada creencia define como innecesario o alejado de nuestra más incierta proximidad. La lejanía es relativa (una infamia para ser más exacto) en un mundo tan globalizado. Para muestra un botón: la propagación del coronavirus. Había escepticismo en que llegara al mundo occidental y viajó prácticamente a la velocidad de la luz para, desgraciadamente, quedarse.

            Volvamos a la senda por la que íbamos y comencemos este alegato de salvación de conductas, como es obvio, por el principio. Parece una obviedad pero reducir el consumo de plásticos en origen es el mejor de los comienzos. Para ello es crucial decirle adiós a las bolsas de plástico de un único uso (vayamos al hipermercado con carrito o bolsas de materiales variados y usos múltiples). La reducción es el inicio de esta cuesta empinada llena de cristales a la que nos enfrentamos descalzos y con la carga de nuestros salvajes actos sobre nuestras espaldas.

            Utilizar ropa y textiles en general fabricados con fibras naturales es otra norma a imponer en nuestros hábitos consumistas. ¿Nos hemos olvidado de que siguen existiendo prendas de lana, seda, algodón, lino o cachemira? Con procedencia artesanal que devaluamos frente a las grandes marcas que sobreexplotan a menores en países emergentes o en vías de desarrollo, grandes firmas que evitan el pago de impuestos en sus países de origen para mercadear con burlescos salarios (en el caso de que existan) y sobreexplotan materias primas en aquellos países a los que llegan arrasando.

Gran acogida de la primera guerra al plástico de Almería | La ...

https://lagacetadealmeria.es/gran-acogida-de-la-primera-guerra-al-plastico-de-almeria/

            Es de vital importancia cooperar en el sistema de retorno de envases que apuestan por la reutilización de los mismos. El reciclaje es otra apuesta segura en esta batalla campal en la que estamos inmersos. Sólo tenemos que cruzar la calle y detenernos a separar durante un par de minutos y delante de los contenedores habilitados para ello, los residuos que hemos generado a lo largo de la intensa jornada de nuestra vida que no tiene el tiempo requerido y expuesto con anterioridad porque es más importante sentarse frente a la televisión a ver cualquier programa (por llamarlo de alguna forma) de TeleCinco (o TeleCirco).

            Deberíamos alejarnos del abuso de consumo de agua y/o refrescos embotellados, rechazando de igual forma otros productos asociados al binomio usar y tirar, así como favorecer la compra de alimentos frescos, productos de temporada y no envasados. Acudamos a los mercados de barrio. Paguemos un poco más por la calidad y lo sostenible. Dejemos de enriquecer a las grandes multinacionales y démosle de comer al pequeño comerciante que en muchos casos expone un producto cultivado o criado con su esmero y sudor en la línea de la sustentabilidad. Merece la pena y el planeta lo agradecerá.

Por cierto, tengo que dejaros porque en el tiempo que os ha llevado leer este artículo tenemos que lamentar la muerte de un delfín mular. D.E.P."

Juan Luis Martín García

lunes, 3 de agosto de 2020

Viaje a la Sierra de Gredos (I). Ruta por el río.



Hemos decidido abrir una sección nueva en este blog para compartir con todos vosotr@s las experiencias que vivimos en otros lugares distintos de Gibraleón. Compartir otros paisajes, otros animales y plantas diferentes a los que podemos disfrutar en nuestro pueblo.

Nuestro objetivo es doble, por un lado incitaros a salir a disfrutar de otros lugares y por otro establecer una comparativa con lo que podemos encontrar en dichos lugares,  para en los casos en los que sea posible nos sirvan de modelos a seguir u objetivos que alcanzar o, como le pasó al Principito con su rosa, nos sirvan para comenzar a valorar lo que en Gibraleón tenemos.

Comenzamos esta sección con una visita que hemos realizado muy recientemente a la Sierra de Gredos. Debido a su extensión hemos decidido dividirlo en tres artículos que iremos publicando periódicamente en este blog. Hoy haremos una introducción sobre la Sierra de Gredos y recorreremos juntos las riberas de un río de montaña.

La Sierra de Gredos es una sierra perteneciente al Sistema Central, en la península ibérica, situada entre las provincias españolas de Salamanca, Cáceres, Ávila, Madrid y Toledo. Su máxima altitud se da en la provincia de Ávila en el Pico Almanzor a 2592 m.

Desde Gibraleón se encuentra a aproximadamente 5h de camino en coche, apenas una hora más de lo que se encuentra Sierra Nevada, por lo que no es un viaje demasiado largo y sinceramente merece mucho la pena.

Nosotros nos alojamos en El Arenal, un municipio de la provincia de Ávila, en la parte sur de la Sierra de Gredos, a 888 m de altitud. En el Hotel Rural “Los Molinillos”, donde Toni y David nos trataron de una manera encomiable.

En ese municipio se encuentra la Ruta del Río Arenal, un paseo circular por la ribera de un río de montaña. Son apenas 3 kilómetros de ruta circular con una dificultad baja, en la que podremos disfrutar de unos paisajes maravillosos y una flora y fauna particulares.


El Río Arenal, al ser un río de montaña, nutrido no solamente por las aguas de la lluvia sino también del deshielo de las cumbres, lleva agua todo el año lo que permite que se desarrolle una vegetación arbórea y arbustiva de gran porte y que se mantiene verde, lo que a su vez proporciona alimento y refugio a numerosos animales.

Además cuenta con numerosas pozas que actúan como piscinas naturales en las que puedes darte un refrescante baño, como fue el caso, ante las rigurosas temperaturas del verano.

Compartimos con vosotr@s algunas imágenes de los paisajes que nos ofrece esta ruta.







La variedad de flora es inmensa, inabarcable en unas pocas líneas, hemos querido destacar solo algunas especies.


Castaño (Castanea sativa)

Los castaños, en el mes de julio, se encuentran engordando su delicioso fruto dentro de los "erizos", es su método de protección para evitar sean devorados por los animales.


Crocosmia crocosmiiflora

Este es un ejemplo de especie invasora. En este caso procedente de Sudáfrica. No nos dejemos engañar por su belleza, las plantas invasoras, como el eucalipto aquí en Gibraleón, deben ser erradicadasA diferencia de los animales, las plantas invasoras no actúan como depredadores en su nuevo hábitat, pero compiten con las especies nativas en la obtención de recursos y la ocupación del terreno.

El resultado es que, a largo plazo, pueden desplazar a las especies nativas hasta ponerlas en peligro o incluso hacerlas desaparecer, lo cual es particularmente grave en el caso de especies endémica, es decir, que sólo existen en una pequeña región.



Hipérico (Hypericym perforatum L.)

El hipérico es una planta medicinal, es posible encontrarla en Gibraleón si somos buen@s observadores/as. Tiene diversas propiedades, entre ellas es un excelente cicatrizante, sobretodo para quemaduras y también se puede utilizar como antidepresivo. Pero ojo porque produce fotosensibilidad.


Roble (Quercus robur)

Aquí tenemos al roble, familia de la encina y de los alcornoques que podemos ver en Gibraleón y de los quejigos que podríamos ver en la sierra. 

Por último, vamos a hablar de la fauna. Lo frondoso del ecosistema hacía muy complicado tomar buenas fotografías de los diferentes animales de los que pudimos disfrutar. Queremos destacar la presencia de muchas especies de mariposas, la mayoría de las veces olvidadas por los observadores más centrados en el avistamiento de aves y mamíferos. Aquí una muestra de lo que pudimos ver.


Euplagia quadripunctaria

Es una mariposa activa especialmente en el crepúsculo, cuando es atraída por la luz, si bien también se deja ver durante el día en zonas húmedas como sotos de ribera, prados y lugares humanizados. Las orugas se alimentan generalmente de ortigas, pero pueden hacerlo también de otras hierbas.


Maculada o mariposa de los muros (Pararge aegeria)

Esta es una especie muy común. Presente en toda la Península ibérica y por lo tanto observable en Gibraleón también.



Polygonia c-albium

Esta también es una especia observable en Gibraleón, ya que también habita, al igual que la anterior, en toda la Península Ibérica.


Damisela azul o caballito del diablo azul (Calopteryx virgo)

Este animal no es una mariposa (Lepidóptero) sino una libélula (Odonato). La inmensa mayoría de las libélulas que vemos en Gibraleón son individuos de paso o migración. El ciclo de vida de estos animales presenta un periodo de larva que exige habitualmente de una curso de agua permanente y de buena calidad, cosa que brilla por su ausencia en nuestro municipio.


Arrendajo (Garrulus glandarius)

El arrendajo es un ave de la familia de los córvidos de hábitos forestales. En Gibraleón podemos verlos en invierno, aunque no es fácil, solo hay que tener paciencia. Los hemos visto por la zona del río y también en los olivares. 



Pinzón vulgar (Fringilia coelebs)

Ave muy abundante y muy distribuida, ocupando gran variedad de paisajes. Fácilmente observable en Gibraleón y muy conocida.


Lagartija lusitana (Podarcis guadarramae)

Endemismo ibérico de distribución restringida al centro-oeste y noroeste de la península ibérica, por lo tanto imposible de ver por Gibraleón, donde si podemos observar la lagartija ibérica, la lagartija colirroja, la lagartija colilarga y el cada vez más escaso lagarto ocelado.

Bueno, esto ha sido una muy breve pincelada de lo que pudimos observar en nuestra ruta por el río Arenales. La comparación con cualquier ambiente que tengamos en Gibraleón es complicada, ya que aquí escasean los cursos de aguas permanentes debido a la rigurosidad de nuestro clima. No obstante, debido al estado en el que se encuentran muchos de nuestros cursos de agua, sería muy fácil mejorar el hábitat y propiciar que la diversidad de dichos ecosistemas mejorase. Pensamos ahora mismo por ejemplo en el arroyo del Tejar, protagonista de algunas entradas anteriores en este blog.

Actuemos ya antes que sea tarde.

miércoles, 22 de julio de 2020

Un paseo por el muro, luces y sombras (II). Sombras



La semana pasada, en nuestro recorrido por el Paseo de San Felice de Circeo, "El Muro" y el arroyo del Tejar , nos centramos en señalar los aspectos positivos de esta zona verde del municipio de Gibraleón. Hoy, en esta entrada, vamos a poner en relevancia algunos de los aspectos negativos que soportan y ciertas mejoras, que desde nuestro humilde punto de vista serían necesarias. Como diría el sabio "No están todos los que son, pero son todos las que están".

El primer problema a señalar es la basura. Cualquier persona que se acerque a disfrutar de un paseo por la zona, se dará cuenta de la cantidad de basura que hay, son múltiples los desechos que podemos encontrar, aquí os traemos una pequeña colección de los que encontramos en una sola salida por la zona.











Como podéis comprobar la variedad es grande, desde compresas, hasta juguetes, pasando por un carro de la compra y una papelera. Objetos estos últimos que nos sirven para señalar otro de los grandes problemas....el vandalismo.

El vandalismo es un mal que aqueja a muchos lugares Gibraleón pero que se ceba especialmente con el Paseo San Felice de Circeo. No vamos a culpar a la policía local por ausencia de vigilancia, ni al ayuntamiento por dejadez....los culpables del vandalismo son los vándalos y vándalas y "la educación" que han recibido. Si seguimos "educando" a nuestros vástagos y vástagas en que lo público no es de nadie en lugar de en que lo público es de todos, mal vamos. Si cuando alguien rompe una farola o una papelera, lo hace por diversión, mal vamos. Por favor eduquemos a nuestro hijos en el respeto a las cosas y a los demás.


Como comprobáis en la fotografía anterior, el vandalismo no solo se limita a romper farolas o en dejar basuras, también causa estragos en los árboles y plantas de la zona.

Otro problema que hemos encontrado, y que afecta directamente a la biodiversidad, es la proliferación de gatos. Los gatos son animales domésticos que cuando campan a sus anchas por zonas verdes causan verdaderos estragos entre las aves de la zona ( En el libro Cat Wars, los autores Peter Marra y Chris Santella estiman que los gatos al aire libre matan solo en los Estados Unidos alrededor de 2,4 mil millones de aves al año) . Devoran las nidadas de las aves y a sus pollos, mermando así las poblaciones. También hacemos un llamamiento encarecido a los propietarios o propietarias de estos animales que los mantengan controlados en casa.

Otro problema que hemos detectado, aunque aun no hemos podido determinar su magnitud porque desconocemos de momento, aunque sospechamos de qué se trata, son los emisarios (tuberías) que desaguan al arroyo. Decimos que no podemos determinar la magnitud porque no las hemos visto en funcionamiento por lo que no sabemos que es concretamente lo que arrojan al arroyo. Estas tuberías que aparecen a ambos márgenes del arroyo, parecen proceder, o bien de las casas las que aparecen en el margen derecho o bien de la zona del Cristo Roto o el Manantial, las del margen izquierdo. Puede ser que viertan aguas procedentes de la lluvia o pueden que viertan aguas con algún tipo de contaminación sin depurar.....seguiremos investigando.




Este problema que vamos a describir ahora no está relacionado directamente con el Paseo San Felice de Circeo, ni con el arroyo del Tejar, pero si con el Río Odiel, que como vimos en la anterior entrada, es disfrutable desde el mencionado paseo. Como tenemos pensado darle el protagonismo que se merece al Río Odiel en futuras entradas a este blog, hoy nos vamos a limitar en hacer una introducción.

Se trata del exceso de protagonismo que tiene el eucalipto en el paisaje del río. El eucalipto es una especie procedente de Australia que se introduce en España sobre el año 1860. Pronto se le ve su potencial como recurso forestal, principalmente para la fabricación de pasta de papel por su rápido crecimiento y contenido en celulosa y pasa a sustituir al bosque mediterráneo en numerosas zonas, principalmente de la provincia de Huelva y de Galicia. Pero el eucalipto genera numerosos problemas medioambientales, desde la sustitución de las especie autóctonas a la producción de sustancias tóxicas que impide el crecimiento de otras especies, pasando porque fomenta la erosión del suelo y la consecuente pérdida de nutrientes del mismo y terminando porque ofrece muy pocos recursos a la fauna por lo que las plantaciones o las zonas con mucho eucalipto son zonas muy pobres en biodiversidad.

Nuestra propuesta sería la de que paulatinamente se pudiera ir quitando protagonismo al eucalipto en algunas zonas y volvérsela a dar a la vegetación autóctona. Pero como advertimos al comenzar a tratar este tema, será abarcado más detenidamente en futuras entradas.




Para terminar, una reflexión final. El arroyo del Tejar, en su último tramo, desde la Fuente de la Lobera hasta la desembocadura al Río Odiel, ya no es un arroyo, es un canal de hormigón. Esto ha hecho que pierda gran parte de su potencial como ambiente propicio para acoger biodiversidad. Lo ideal sería renaturalizarlo eliminando el hormigón, cosa que se antoja altamente complicada porque chocaría con los intereses humanos que siempre o muy habitualmente se colocan delante de los intereses naturales. Como la renaturalización no es probable que ocurra, nos conformaremos con intentar salvaguardar lo que nos queda y hacer todo lo posible porque no se degrade más.